Jueves 17 Mayo 2012
Grupo LV12 | Tucumán, Argentina
 

Tercera luna de éxitos en Cosquín

Lunes 23/01/12 A-AA+
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La tercera noche de Festival comenzó de la mejor manera, con Néstor Garnica, César Isella y Quique Ponce.

Cosquín sigue su marcha festivalera y anoche habilitó la tercera jornada de su 52º edición. El día caluroso y el sol de Punilla animaron el rito del río. En los balnearios colmados, como haciendo señales de bienestar se elevaba el humo de algún asador y puntuales guitarras hacían pasar cantores. A la tardecita, la expectativa se trasladó al centro. Llegando a la plaza Próspero Molina, en los locales que están debajo de las tribunas, sobre la San Martín, están las representaciones de provincias que promocionan sus bondades, entre las que por supuesto está la música.

Entrando por la esquina de calle Catamarca, se puede comenzar un viaje por la geografía sonora del país. Una chacarera sale de la casa de Santiago del Estero, 10 metros después se impone un cantor de la peña de Cadena 3, más adelante Salta regala una zamba y San Juan se representa con cantores de tonadas. Atravesar esos metros es sentirse como el dial de una radio Spika, que a medida que mueve la frecuencia, con mucho barullo de fondo, va cambiando de canción.

En la previa, Amado Gutiérrez y Rodrigo Pequeño, entre otros, se la jugaron en un escenario mayor, que para el horario central no ofrecía, salvo Jairo y Cacho Buenaventura, números de los llamados grandes.

"Dejad toda esperanza, ustedes que entran...", decía Dante Alighieri en su Divina Comedia. Parafrasear al poeta y decir que la programación de anoche no ofrecía demasiadas esperanzas a quien entraba, hubiese sido ignorar la tradición del inasible duende coscoíno, ese capaz de bajar a la plaza en el momento menos esperado. Mejor era pensarlo, en cambio, como una buena oportunidad para escuchar a artistas como Jorge Marziali y Marita Londra, Quique Ponce, Motta Luna, Javier y Paíto Figueroa, Nelson Scalisi y la guitarras riojanas, Cololo Macedo y Alma de luna, entre otros.

A las 22, después del Himno a Cosquín, el aire se hizo estruendo: fuegos artificiales, grito y la arenga de Marcelo Simón, dedicada a los árboles.

Néstor Garnica sería el encargado de abrir la noche para una plaza cubierta en un 50 por ciento. Garnica, consagrado por la misma plaza en 2004, redondeó una muy buena apertura, de esas que sin dejar de ser festivaleras, pone la música al frente. Un buen repertorio y la energía de ese violín del santiagueño, con mucho más que encanto sachero, cosecharon merecidos aplausos.

La noche trataba de armarse. César Isella tuvo como invitada a Silvia Lallana y se despidió dejando canciones de esas que Cosquín y el cancionero adoptaron hace rato. Quique Ponce, notable cantor y bandoneonista; los esenciales y refinados Marita Londra y Jorge Marziali, Motta Luna y una lista que anunciaba 28 artistas y en esa especie de cacharpaya encubierta que comienza después del número central, garantizaba otro larga noche para amanecer en la Próspero Molina.