Jueves 17 Mayo 2012
Grupo LV12 | Tucumán, Argentina
 

Tres generaciones, la misma pasión y bajo el mismo canto

Miércoles 25/01/12 A-AA+
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A plaza llena se desarrolló la quinta noche. Raly Barrionuevo, Elvira Ceballos, Vitillo Ábalos, Liliana Herrero, la cubana Yusa y "La Mona" Jiménez, que regresó tras 24 años. Por Patricia Acosta.

Una caravana de 7 km de automóviles y colectivos atestados de gente fue el anticipo de lo que sería la noche en la Próspero Molina y alrededores. Apenas terminaban de irse los últimos rayos de sol tras los cerros que escoltan al Valle de Punilla cuando un millar de jóvenes comenzó a poblar la plaza del folclore.

Un público poco común frente al escenario Atahualpa Yupanqui ingresó con banderas, vinchas y gorras que clamaban, desde sus estampas, por la Carlos “La Mona” Jiménez. En la boletería nos advertían que sólo quedaba el 2% de entradas disponibles en plateas numeradas. Todavía el reloj no marcaba las 20:00.

Como no había ocurrido hasta anoche, la previa -con el Grupo Identidad, Luis Pintos, Deolinda, Ferni y su requinto maravilloso, Paco Funes, Kmi Reynoso y María Siria-, tuvo público. Llegó el himno, la danza y el grito tradicional de la fiesta nacional del folclore argentino: “¡Aquí Cosquín!”. 

Sin luces en el escenario mayor, apareció Raly Barrionuevo, con esa autenticidad tan particular y comenzó la magia. Los primeros acurdes de la guitarra embrujaron al público y la emoción le dio rienda suelta a la pasión por la música. Con una propuesta estética que cultiva la fusión, la innovación en el sonido pero que, al mismo tiempo, se presenta como una afirmación de antiguos ritmos y acentos regionales, el santiagueño no cantó no tocó solo. Utilizó el espacio que, con creces, se ha ganado en Cosquín, para compartir el escenario con otros grandes en talento, trayectoria y entrega que vaya a saber por qué intereses ocultos, no fueron invitados a la fiesta. El vórtice de la presentación fue cuando la guitarra de siete cuerdas de Pedro Rossi dio paso a las primeras notas de “Oración del remanso” (Jorge Fandermole) y la voz de la entrerriana Liliana Herrero confirmó su contundencia.

Y esto fue sólo el principio. La noche se completó con Nacho y Daniel, Facundo Toro, Roxana Carabajal. Los Manseros Santiagueños cerraron la espera. Ovacionados, fueron el preludio de la presentación de Los Cuatro de Córdoba, en parte responsables del regreso de La Mona Jiménez al festival mayor del folclore.

Una noche casi perfecta 


"La Mona" ingresó a la plaza Próspero Molina sin ser advertido por sus seguidores. La policía montó un operativo de seguridad bien aceitado que funcionó para prevenir desórdenes que pudieran opacar la fiesta que se vivía desde muy temprano.

Era la madrugada del miércoles y Los Cuatro de Córdoba tomaron la posta del espectáculo de la 5º noche encendiendo más aún el ánimo de los espectadores que esperaban y clamaban por el cuartetero. Eran 24 años de espera. Había que terminar una fiesta que quedó trunca por la decisión de la Comisión Organizadora de esos años de suspender el espectáculo por los desmanes que ocasionaron los fans. Con atuendo azul brillalnte y junto a sus músicos, "La Mona" reapareció en el escenario y, al compás del clásico “Quién se ha tomado todo el vino…”, el aire se hizo adrenalina.

La noche hubiera sido perfecta pero un grupo de los más de 5 mil jóvenes que se quedaron sin entradas arrojaron botellas de vidrio hacia el interior de la plaza, hubo corridas, disparos hasta que la policía antimotines intervino para que regrese la calma. 

En la Plaza, la fiesta continuaba.