Martes 23 Septiembre   14:52 Hs

Hace 23 años moría Paulette Goddard, la musa de Charles Chaplin

Martes 23/04/13 A-AA+
00000000000000000000000000000000000000.jpg
Paulette Goddard, estrella de “Tiempos modernos” y “El gran dictador”, falleció el 23 de Abril de 1990 en Suiza. La actriz estuvo casada con Chaplin y con el escritor Erich Maria Remarque

Paulette Goddard, la que fuera tercera esposa de Charles Chaplin y coprotagonista de “Tiempos modernos” y “El gran dictador”, falleció ayer, a los 79 años de edad, en su domicilio de Porto Ronco, cerca de la localidad de Asconaau Tessin, al sur de Suiza.

 

“Llegó al final de su camino”.

 

Este ha sido el único comentario, indicando que la muerte se debió a causas naturales de vejez, emitido por sus allegados en Casa Remarque, su residencia a orillas del lago Mayor desde 1969. Paulette Godard vivía allí bajo el nombre de “madame” Remarque, como viuda del que sería su último marido, el escritor alemán Erich Maria Remarque, famoso por su novela “Sin novedad en el frente” y fallecido en 1970.

 

Nació en Great Neck, cerca de Nueva York, en una fecha imprecisa que los diccionarios cinematográficos sitúan en el 3 de junio de 1911, otras versiones en 1915 y el Ayuntamiento de Ascona en 1905.

stante.
 

 

Su verdadero nombre era Pauline Marion Goddard Levy. A los catorce años ya formaba parte del coro de chicas Ziegfield Follies, lo cual le serviría para entrar en el mundo del cine, debutando en 1929 con “Locked Doors”. Por aquel entonces, ya se había casado con un industrial maderero, pero su matrimonio le impedía seguir dedicándose al espectáculo, así que una mañana de 1931 la impetuosa morena se fue en coche hasta Reno para divorciarse.

 

Aquel mismo año intervenía en “City Streets”, de Rouben Mamouhan y al siguiente en “TheKid from Spain”.

 

Boda en secreto

 

Pronto conocería a Charles Chaplin. Este contaba 44 años, había realizado “Luces de la ciudad” y se vio seducido por la belleza y la personalidad fresca y no exenta de un toque de cinismo que caracterizaba a la aspirante a actriz. Se casarían secretamente en un viaje en transatlántico y no harían público su matrimonio hasta tres años después,1936, con el estreno de “Tiempos modernos”. Paulette Goddard sería la protagonista femenina de esta película y de la siguiente y capital realización de Chaplin, “El gran dictado?’ (1940). Dos años después, se divorciaban, cuando Chaplin era objeto de un escándaló periodístico, acusado de haber dejado embarazada a otra meritoria, Joan Barry.

 

Tras divorciarse de Paulette, entraría en relaciones serias con la que hoy es su viuda oficial, Oona, hija del dramaturgo Eugene O’Neill. Cosas del destino, Chaplin fallecería también en Suiza, y allí vive todavía Oona.

 

Pero la carrera de Paulette Godard no se vio enteramente sujeta al genio. Sería una estrella de la Paramount Pictures hasta mediados los años cuarenta, actuando en una treintena de películas. En 1939 intervino en “Mujeres”, de George Cukor, y compitió con Bette Davis y otras ambiciosas damas por ser Scarlet O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. Estuvo a punto de conseguir el papel, hasta que en el último momento le fue adjudicado a Vivien Leigh. Paulette Goddard se desenvolvió con agilidad en la comedia, encarnando casi siempre papeles de lo que en Hollywood se llamaban “sirenas” y a menudo con un toque de exotismo. En 1946, durante su matrimonio con el actor Burgess Meredith, trabajaría para Jean Renoir en “Diario de una camarera”, pero entrada la década de los cincuenta su presencia en las pantallas declinaría. En 1958 se casaría con Erich Maria Remarque, retirándose del cine, para volver con una breve aparición en “Los indiferentes” (1964), de Francesco Masselli, haciendo de madre de Claudia Cardinale.

 A finales de los años cuarenta la Paramount da por finalizado su contrato pero ella no se resigna a retirarse, asi que continua interviniendo en series de Televisión y en pequeños papeles.Su último esposo fue Erich María Remarque, el autor de la célebre novela "Sin novedad en el frente", con lo cual se ganó la eterna enemistad de Marlene Dietrich, que había sido su amante mucho tiempo.

 

Entrados los años sesenta, Paulette Goddard haría algunas incursiones televisivas, pero sin gran entusiasmo. Había hecho fortuna y dedicaba su tiempo a viajar por todo el mundo; le gustaban especialmente China y Bali, pero aunque había fijado su residencia con Remarque en una lujosa mansión en Suiza, no abandonó su apartamento de Nueva York —ciudad que adoraba— hasta 1969.

 

Poco después, el escritor al que Hitler quitara la nacionalidad alemana fallecía, Paulette Goddard vendía su colección de cuadros en Estados Unidos y no se movería de Casa Remarque más que para hacer algún que otro