" La orquesta es un instrumento que piensa y siente". Por Patricia Acosta, redactora de lv 12.
El murmullo de hombres y mujeres elegantes que ocuparon sitios de preferencia en el teatro dejó paso al silencio y luego, al aplauso, tímido aún, por la aparición del maestro director musical de la obra de Verdi. Una noche irrepetible, como cada una de esas noches donde la interpretación es única… Un telón cerrado que no deja ver la escena del primer acto…sólo las manos expresivas del director de orquesta, los ojos cerrados buscando la concentración y el momento de marcar la primera armonía. La batuta delicadamente en alto y el gesto certero de quién conoce el camino para llegar donde fluyen los sonidos, los pensamientos y los sentimientos. El Maestro Emir Saúl nos invitaba, una vez más, a recorrer, con una narrativa musical honesta y personal, un drama de amor y muerte: La Traviata.