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Cuando los celos entre hermanos se convierte en una insana rivalidad

La competencia entre hermanos es algo normal y hasta saludable dentro de ciertos límites. Sin embargo, la cuestión suele convertirse en un problema cuando los padres alimentan esos sentimientos que irán en desmedro del buen funcionamiento familiar.

La competencia y los celos entre hermanos son algo normal y hasta saludable dentro de ciertos límites. Esa puja entre hermanos por atraer el amor de los padres -argumentan psicólogos y especialistas en niñez y familia- favorecería el aprender a luchar por lo que se quiere, y finalmente, a compartir.

Sin embargo, la cuestión suele convertirse en un problema cuando los padres, por medio de diferentes actitudes, alimentan los celos y la rivalidad entre sus hijos, con consecuencias perjudiciales para el desarrollo de la personalidad de los niños y del buen funcionamiento familiar.

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¿Y  los abuelos o tíos? Una situación muy común es que algún familiar invite a dormir o a pasar el día siempre al mismo nieto o sobrino, o le hagan mejores regalos que a su hermano. Estas actitudes que subrayan diferencias e incrementan el conflicto merecen una conversación amable pero firme de los padres con el abuelo o tío que las genera.

 

Fuente: Revista Vivir Mejor.

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