SALUD |

La lucha contra los trastornos alimenticios con los padres como nexo

El centro tucumano especializado en la patología se encarga de la concientización para identificar los posibles casos que aparecen en edades "cada vez más tempranas".

Los trastornos alimentarios se manifiestan principalmente en edades de cambios corporales como en la pubertad. Por eso es necesario estar atentos a las señales más recurrentes como el descenso de peso y la preocupación excesiva por la ingesta de alimentos, así lo recomienda el equipo multidisciplinario del Centro Provincial de Trastornos Alimentarios (Cepta).

Mabel Alonso es la referente del programa de Prevención y Abordaje de Trastornos de la Conducta Alimentaria e integra el equipo del Cepta, y especifica que estos trastornos son problemas relacionados con la ingesta de comidas. Por eso la sintomatología más evidente es la brusca pérdida de peso, la alteración de la percepción que se tiene sobre la imagen corporal y la preocupación excesiva por el consumo de alimentos. Aparecen en edades cada vez más tempranas. En anorexia la sintomatología se manifiesta desde los 10 años y en bulimia desde los 14, contó la licencia Alonso, explicando que suelen expresarse en edades de cambios corporales como la pubertad.

El Cepta tiene una política de atención multidisciplinaria. Cuando el paciente ingresa atraviesa un circuito diseñado para un abordaje integral, pasando por un profesional de médica clínica pediátrica o para adultos, de psicología, nutrición, deportología y también por un trabajador social si es que hay situaciones familiares o sociales que deben resolverse. En general, la visión multidisciplinaria, ayuda principalmente durante la primera etapa, cuando el paciente llega atravesando mucha negación, esta perspectiva integral y el diseño de un tratamiento personalizado acortar los tiempos para su atención integral.

Es importante, señaló la licencia Alonso, destacar que el diagnóstico de este tipo de trastorno, es de salud mental. “El recorrido que inician generalmente no es en ese ámbito, estudios muestran que pacientes recorren servicios durante varios años antes de llegar al saber qué es lo que le sucede realmente, es importante saber entonces que se trata de un diagnóstico psicológico, y que la contención familiar ayuda mucho, sabemos que es un trabajo arduo, pero arroja siempre buenos resultados”.

La mayoría de los pacientes que atienden en el Cepta llegan por derivación de otros centros, o por el sistema de referencia y contrareferencia, detalló Alejandra Caram, su directora. Una vez en el lugar el paciente pasa por el circuito de atención multidisciplinaria tras la primera evaluación clínica y psicológica, más el apoyo nutricional. Recientemente se ha incluido un psiquiatra dentro del equipo que evalúa casos de mayor complejidad.

María Alejandra Salón Scardini, pediatra y nutricionista, recomendó estar muy atentos respecto a la crianza de niños y adolescentes, porque este tipo de trastornos se vienen registrando en edades cada vez más tempranas y es importante estar en alerta respecto a las restricciones alimentarias que suelen generarse en los chicos por querer tener una imagen corporal perfecta. “Hay que derribar el mito de que la persona con el cuerpo bonito es la que puede llegar a ser exitosa o mejor, cuando no es así, es muy importante también como padres tener conciencia de esto y no dudar en hacer la consulta”, puntualizó.

El Centro Provincial de Trastornos Alimentarios, ubicado en calle Lamadrid 623, atiende de lunes a viernes de 7:30 a 17 horas. Cualquier persona que tenga alguna inquietud puede hacer la consulta, ya sea para sí mismo o para un familiar o amigo.

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