Después de Argentina-Francia, recrudece la polémica por los malos arbitrajes

Angus Gardner tuvo fallos discutidos por Mario Ledesma, el entrenador argentino.

TOKIO.- ¿Cómo parar a una bestia de 1m98 y 106kg que viene corriendo a toda velocidad sin otra intención que llevarse todo por delante? De seguro, no como lo hizo Reece Hodge cuando se encontró cara a cara con el wing fijiano Peceli Yato. Directamente arrojó todo su ser contra el rival sin hacer ningún gesto de querer tacklearlo e impactando con el hombro a la altura del cuello del rival, provocándole la pérdida de la pelota. Iban 26 minutos del primer tiempo, Fiji ganaba 11-7 y la acción evitó un try seguro. Era try-penal y tarjeta roja para el australiano. El árbitro neozelandés Ben O'Keefe (el mismo de Jaguares-Highlanders) ni siquiera pidió revisión del TMO. En cambio, Yato, que hasta allí era el mejor jugador del partido y había marcado el primer try, debió salir de la cancha por una conmoción cerebral. Fiji llegó a adelantarse 21-12, pero terminó perdiendo 39-21.

Esta acción del segundo partido del Mundial de Rugby de Japón 2019, disputado el sábado en Saporo, fue la más significativa de una serie de arbitrajes cuestionados que generaron un intenso debate en los medios más prestigiosos y ex jugadores y referentes del rugby en redes sociales y obligó a World Rugby a una reunión de emergencia.

La situación tuvo en el centro de la escena a los Pumas. Luego del partido ante Francia, Mario Ledesma se quejó agriamente de la actuación del australiano Angus Gardner. Ledesma puntualizó tres situaciones: una intercepción de Louis Picamoles en los últimos minutos que en redes sociales se viralizó y lo mostró en evidente off-side; la reiteración de infracciones de los franceses que no fue penalizada con amarilla, y la última acción del partido en la que se ve claramente cómo el tackleador Maxime Machenaud no sale de la situación de tackle, impide la liberación de la pelota y favorece la recuperación de Francia. Era penal para los Pumas frente a los palos. También podría cuestionarse un penal en contra cobrado en un scrum en ataque en los minutos finales del primer tiempo, cuando los Pumas buscaban desesperadamente el descuento. "Nos dirigen como si fuéramos un equipo chico", protestó el head coach argentino.

"Admito que los referís deben ser estrictos con la línea de offside temprano en el partido porque hoy fueron muy blandos", escribió el ex centro irlandés Briano O'Driscoll en Twitter, luego del partido de Argentina.

También hubo polémica en Nueva Zelanda-Sudáfrica. Mientras que en los medios sudafricanos protestaron por la inconsistencia del francés Jérôme Garcès a la hora de monitorear el scrum, el capitán Kieran Read se lamentó por que la infracción burda de Mazakole Mapimipi (evitando un try al minuto 21) no haya sido sancionada con mayor severidad. "Eso es no tener agallas", le recriminó al francés, según se oyó claramente en la transmisión.

Y ni siquiera se completó la primera fecha.

El inglés Wayne Barnes, hay que decirlo, estuvo impecable en el clásico entre Irlanda y Escocia.

Reece Hodge fue citado de oficio y es factible que reciba una dura sanción. Pero Australia ya ganó su partido, Fiji está con un pie afuera del Mundial (debe ir por el milagro ante Gales) y Yato no podrá jugar contra Uruguay por el protocolo de conmoción.

En junio, World Rugby emitió directivas sobre cómo sancionar los tackles peligrosos de manera que no quedara lugar a interpretaciones parciales. El protocolo, claramente, no está funcionando.

Ahora surgen voces en los medios importantes que piden ampliar el uso de la tecnología y reducir la potestad de los árbitros. El mandato de World Rugby es privilegiar la decisión de los oficiales dentro de la cancha y reducir al mínimo indispensable la participación del TMO, para darle continuidad a los partidos. Retroceder en este sentido, alterar la esencia del juego, no sería deseable. Pero si los árbitros fallan en cuestiones que determinan la suerte de los partidos y aun el destino de un equipo en el Mundial, es de esperar que se tomen cartas en el asunto.

Fuente: La Nacion.

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