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En su cumpleaños 265, 'toda la alegría, mi linda Monteros'

El asentamiento de la localidad del sur de la provincia, concretado un 28 de agosto de 1754, motiva el repaso de referentes y hechos vinculados a la pertenencia monteriza.

El 28 de agosto de 1754 quedó asentada para siempre en documentos oficiales el nombre de Monteros luego de traslados y modificaciones territoriales en zonas lindantes. El profesor e historiador de dicha localidad, José Albarracín, prestó minutos a LV12 para relatar momentos, personalidades e hitos claves de la historia de Monteros.

"Fue plasmar en un documento la creación de la Villa de Monteros, personas originarias de Ibatín que no quisieron trasladarse a San Miguel de Tucumán. Es como un Acta de Nacimiento, a las personas las asentaban en los registros civiles después de años de haber nacido, hubo asentamientos previos. Monteros era un caserío, se caracterizaba por la pequeña propiedad, la gente tenía una pequeña finca para mantener a su familia", fue el registro inicial de Albarracín.

Bernabé Aráoz, Electo Urquizo, Julio Argentino Roca, José Graciano Sortheix, Josefa Díaz, Jose Dionisio Campos, Manuel Aldonate, Maximiliano Marquez Alurralde, Tulio Santiago Ottonello, Ing. Ricardo Godoy Alibertti, son algunas de las celebridades locales con las que contó Monteros a lo largo de su historia.

 

Con el deporte como cultura, el historiador remarca la particularidad de la localidad: "en los barrios los chicos jugaban al voley, no al futbol. Se sentía más arraigado que el fútbol. Al ser un pueblo ni muy grande ni muy chico, tenemos cierta afinidad entre todos los habitantes. Tenemos cerca de 30mil habitantes según el último censo", y amplió en cuanto a la randa, la actividad que llevan con orgullo los costureros locales: "se hace en muy pocos lugares en el mundo, gracias a una iniciativa antes de que se pierda es que las señoras randeras les enseñan a las nuevas generaciones. Es una herencia de Monteros que espero que no se pierda".

"La población de Tucumán era escasa y el nivel de vida era bajo, la esperanza de vida no era muy grande, era hasta los 45 años. Tucumán no tenía tanto vínculo con Buenos Aires, era una distancia de dos meses de viaje. La economía giraba con otras ciudades del Alto Perú relacionadas con el pacífico, acá circulaba la plata boliviana, hasta 1895 no querían el dinero de Buenos Aires en Tucumán porque lo consideraban un papel pintado, necesitaban la plata, el metal boliviano", manifestó el historiador monterizo.

 

 

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