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El Gobierno definió los detalles de la primera subasta de gas con la expectativa de una baja en los precios

Luego de la polémica por el tiempo para el pago del gas mayorista que tendrían las distribuidoras, finalmente se definió un plazo de 65 días.

El Gobierno realizará esta semana la primera subasta para la compra de gas, entre las empresas productoras y distribuidoras —entre ellas Metrogas, Naturgy y Camuzzi— con la expectativa de lograr una reducción en los precios mayoristas. Aunque la resolución de la Secretaría de Energía se publicará en los próximos días a través del Boletín Oficial, trascendieron algunos detalles sobre su futura implementación.

La subasta se llevará a cabo los días 14 y 15 de febrero en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). El principal cambio con respecto al mecanismo que se venía usando hasta ahora es que antes las prestadoras del servicio de distribución y los productores y comercializadores de gas definían los contratos de compraventa de forma bilateral, con sus propias condiciones. Ahora será a través de una subasta pública, una de las primeras medidas delineadas por Gustavo Lopetegui como nuevo secretario de Energía.

La expectativa del Gobierno es que con esta nueva modalidad y una nueva situación en el mercado de gas natural —que pasó de un escenario de escasez de gas a uno de generación de excedentes para el período de invierno— se puedan dar bajas en los precios promedio de compra del gas mayorista.

Pero uno de los temas que generó más polémica —y que podría impactar en el precio final que pagan los usuarios en las facturas— es el plazo de pago para el gas que tendrían las distribuidoras a partir de los nuevos contratos. El Gobierno había propuesto un plazo de 30 días en lugar de los 75 días que se venían manejando hasta ahora, lo que le daba menos tiempo a las empresas para completar su ciclo de cobro. Finalmente, se llegó a un acuerdo y se definió un  plazo de 65 días.

Acortar el plazo de pago era una forma de evitar un nuevo desajuste frente a un posible salto brusco en el tipo de cambio —el precio del gas está dolarizado— pero, por otro lado, generaba un costo financiero a las distribuidoras que se podría terminar trasladando a los usuarios.

La disparada del precio del dólar a mitad del año pasado fue lo que llevó a la Secretaría de Energía a disponer de una compensación para las empresas por la devaluación pero que trasladaba el costo en 24 cuotas a los usuarios. Finalmente se vio obligado a dar marcha atrás con esa medida.

Ahora, la idea más segura es que en los contratos se utilice el promedio del tipo de cambio vendedor del Banco Nación entre el día 1 y el día 15 del mes inmediato anterior del inicio del período estacional. Por decreto, el Gobierno prohibió el traslado de las diferencias diarias por tipo de cambio a las tarifas. Las propias empresas son las que tendrán que considerar los mecanismos para esta cobertura.

En el sistema de suministro de gas por redes a los usuarios finales intervienen tres actividades cuyos costos se incluyen en las facturas: producción, transporte y distribución. El Gobierno solo interviene en los precios de estos dos últimos componentes.

Se espera que se realicen dos subastas: una para empresas de las cuencas Neuquina, Golfo San Jorge, Santa Cruz Sur y Tierra del Fuego y otra para la Cuenca Noroeste. Pero con un mismo modelo de contrato de que aplicará desde abril de 2019 a marzo de 2020.

Según trascendió por fuentes del sector, los vendedores (empresas productoras) informarán el volumen máximo de gas a comprometer en la subasta y los compradores informarán el volumen solicitado. Se podrán realizar múltiples ofertas seleccionando precio, volumen y cuenca. Luego, se ordenarán las ofertas por precio y tiempo y se realizará la asignación automática por prorrateo.

Fuente: Infobae

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