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Evo prepara al MAS para los comicios, pero corre peligro de proscripción

El presidente depuesto pretende que un congreso elija al candidato presidencial el mes que viene. El tribunal electoral reformado por el gobierno de facto amenaza con sacar de la cancha al partido de izquierda. Se votaría en junio.

El presidente depuesto Evo Morales, exiliado en la Argentina, anunció ayer que los candidatos de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), para las próximas elecciones bolivianas serán elegidos en un congreso en enero próximo. Así lo informó el propio líder aymara en el marco de un encuentro con dirigentes afines mantenido en un hotel de Buenos Aires, un intento de reagrupar fuerzas ante un escenario incierto que podría incluir una decisión del poder judicial reformado por el gobierno de facto de Jeanine Áñez de proscribir a su agrupación.

Asistieron al encuentro con el mandatario depuesto, realizado en el hotel Bauen, representantes de los nueve departamentos (provincias) de Bolivia y un precandidato presidencial, el excanciller Diego Pary, también exiliado en la Argentina.

“Iniciamos una reunión con dirigentes nacionales, departamentales y regionales del MAS-IPSP, acompañados por algunos alcaldes y asambleístas para coordinar y convocar al Ampliado Nacional en enero 2020, donde se definirán los candidatos a presidente y vicepresidente de nuestro partido”, anunció el mandatario depuesto en su cuenta de Twitter.

Morales debió renunciar el 10 de noviembre tras registrarse ataques violentos contra su familia y aliados, una huelga policial y un pronunciamiento golpista de las Fuerzas Armadas.

El movimiento de sus detractores creció después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) señalara en un informe que las elecciones de octubre, en las que Morales había buscado y logrado, según los datos oficiales, su tercera reelección, habían sido manipuladas.

Aunque Morales no dio detalles sobre el lugar en el que se realizará el mes que viene el congreso del MAS, las versiones indican que sería en una provincia del norte argentino, cerca de la frontera con Bolivia.

Además, antes de ingresar al encuentro que se realizó a puerta cerrada, Morales anunció que están organizando una movilización masiva para el 22 de enero “como cierre de gestión”, según un video difundido en las redes sociales. Ese día finaliza legalmente el mandato presidencial que ganó en las elecciones de 2014.

En tanto, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reformado tras el golpe baraja la posibilidad de celebrar elecciones en junio.

Si hubiera una segunda vuelta, se realizaría en julio y el nuevo Gobierno tomaría posesión en agosto, se anticipó.

El procedimiento está condicionado por el hecho de que en algunos departamentos, como Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí, los tribunales departamentales electorales carecen de infraestructura debido a las violentas protestas anteriores y posteriores a la salida de Morales del poder. Asimismo, el nuevo presidente del TSE, Salvador Romero Ballivián, adelantó que “tendrá una respuesta apegada al derecho en las próximas semanas” sobre la posible disolución del MAS.

“Es un tema que ya está siendo analizado y apenas esté resuelto se emitirá una resolución”, agregó en una entrevista con el sitio Infobae.

De concretarse esa proscripción, que podría implicar solo a la sigla de ese partido, obligando a sus candidatos a optar por una nueva y desconocida por el electorado, o ir más allá y afectar a sus dirigentes, el intento del régimen de facto de normalizar la situación institucional en Bolivia quedaría seriamente en enterdicho.

EL TSE tiene la fecha tope del 7 de enero para publicar el calendario electoral para que se cumplan los plazos fijados, que depararían una toma de posesión del nuevo presidente o presidenta para el 6 de agosto, conforme al calendario tradicional boliviano.

La crisis política en Bolivia se desató tras las elecciones presidenciales del 20 de octubre, en las que Morales proclamó su victoria pero la oposición denunció un “fraude gigantesco”.

La OEA concluyó en su informe final que en los comicios hubo “manipulación dolosa” y “parcialidad”, así como “irregularidades graves”, tales como la “falta de resguardo de las actas” y la pérdida de “material sensible”. Morales, que había aceptado repetir las elecciones, fue forzado a renunciar el pasado 10 de noviembre, luego de que el jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, le “sugiriera” dimitir.

La Asamblea Legislativa nunca se reunió para aprobar o rechazar su renuncia, por lo que el expresidente, que llevaba 14 años en el poder, considera que su mandato sigue vigente.

FUENTE: ambito.com

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