La policía encontró un cuerpo calcinado cuyos restos indican que fue ejecutado de un disparo

El hallazgo fu en Frías, a la altura de Choya. Los restos carbonizados estaban en la caja de una camioneta blanca F 100, envuelto con un alambre grueso, sobre la vieja traza de la ruta 157. No fue identificado.

El escenario del hecho, en sí mismo,ya es aterrador. Un ser humano, envuelto en una gruesa hebra de alambre tirado en la caja de una camioneta Ford F 100 color blanco en el trazado de la vieja ruta nacional 157, en medio de una zona de pastizales secos y todo totalmente quemado. En ese contexto el cuerpo médico forense de Frías determinó que el hombre fue asesinado por un disparo en la cabeza en posible “posición de ejecución” y luego incinerado.

 

 

Frente a una abrumadora catarata de elementos reunidos todos en un mismo suceso, la noticia de este hallazgo puso en funcionamiento todos los resortes de investigación de la Justicia y la policía de la provincia con el accionar de un numeroso equipo de profesionales y peritos para analizar cada centímetro de un horrendo escenario criminal.

Sin embargo una pieza clave estuvo en las manos del equipo forense que encabeza el Dr. Ángel Rodolfo Gómez, quien en diálogo exclusivo le confirmó a EL LIBERAL que el disparo ingresó a la altura del hueso temporal izquierdo, con orificio de entrada y sin orificio de salida y destruido el hueso temporal parietal derecho.

 

 

La pericia se realizó en la Morgue Judicial de Frías de la cual también siguieron el desarrollo de su proceso bien de cerca, el fiscal coordinador de Frías, Dr. Gustavo Montenegro y la fiscal de turno, Dra. Belén Pan.

 

La pericia

“Hemos examinado de manera minuciosa un cuerpo totalmente carbonizado, el cual presentaba un disparo de arma de fuego a quemarropa (a pocos centímetros de la piel) en la región temporal izquierda, más precisamente arriba de la oreja del hueso del cráneo”, detalló el perito.

Luego agregó: “No se advirtió la existencia de una puerta de salida y en lo que fue un trabajo prácticamente entre piezas carbonizadas totalmente pudimos encontrar el proyectil que es compatible con la de un arma de grueso calibre”.

El médico forense fue bien claro al sostener que “el cráneo presentaba una rotura a la altura del lóbulo derecho, con la característica y no tuvo el recorrido suficiente para salir, aunque sí lo hizo en dirección de izquierda a derecha y levemente de arriba hacia abajo”.

Esta característica les arroja a los investigadores un elemento determinante: “La víctima pudo haber estado arrodillado o inclinado e inmovilizado lo que en este caso la posición sería compatible con la de una ejecución. Luego de esto fue tirado en la caja de la camioneta boca abajo y, ya muerto, quemado”.

Seguidamente Gómez explicó que “el efecto que produce el fuego al momento de incinerar es que en este caso el cuerpo se reduce en su condición normal de contextura, en lo que muchas veces se conoce como posición del boxeador, porque se encogen todos los tendones; en este caso los huesos estaban carbonizados y la muerte se produjo en horas de la madrugada de este jueves”.

Finalmente, la pericia científica de la autopsia también busca reconstruir la identidad de esta persona.

Para ello el equipo del Dr. Gómez extrajo diez centímetros de fémur y piezas dentarias, las cuales servirán para analizarlas en un laboratorio genéticos con el fin de establecer el ADN, procedimiento de identificación que demanda un tiempo de aproximadamente 30 días.

Fuente: El Liberal

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