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Aumentó a 85 el número de muertos por la explosión de un ducto de combustibles en México

Más de 600 personas estaban en un campo en Tlahuelilpan el viernes a la tarde cuando una filtración de gasolina en un oleoducto estalló en llamas. Faltan identificar 59 cadáveres por su estado de calcinación.

A 85 se elevó el número de muertos por la explosión el viernes de un ducto de combustible mientras era saqueado por cientos de civiles en el centro de México, informó este domingo el gobierno, mientras familiares ya daban sepultura a algunos de los fallecidos.

"En estas horas se han sumado otros seis que nos dan una cifra de 85 fallecidos", dijo el ministro de Salud, Jorge Alcocer, en conferencia de prensa desde el palacio presidencial en Ciudad de México.

Los seis nuevos decesos son de personas que recibían atención médica, lo que redujo a 58 el número víctimas hospitalizadas tanto en el estado de Hidalgo, donde ocurrió la catástrofe, como en centros médicos del vecino estado de México y la capital del país.

Hasta el momento, 59 de los cadáveres no han podido ser identificados debido a su estado de calcinación, explicó el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, quien agregó que 54 familias han entregado muestras de ADN para apoyar en su reconocimiento.

Detalló además que 65 personas han asentado denuncias legales porque sus familiares no aparecen, aunque estimó que éstos podrían hallarse entre los hospitalizados o entre los restos no identificados.

"Pueden pasar días, semanas o meses para la identificación de los restos", reconoció Fayad, quien dijo que cuenta con el apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador para enviar los restos a laboratorios del extranjero donde pueda lograrse la identificación.

Los heridos más graves son atendidos en Ciudad de México, mientras que tres menores serán tratados en una clínica especializada en niños quemados en Texas, Estados Unidos, informó el gobernador.

El ducto fue perforado la tarde del viernes por delincuentes que provocaron la salida de un potente chorro de gasolina, semejante a un géiser, según imágenes de medios locales.

La fuga atrajo a unos 700 pobladores de Tlahuelilpan, incluidas familias enteras, que con baldes y bidones recolectaban la gasolina cuando los sorprendió la explosión.

En medio de la inmensa bola de fuego todo era caos: personas gritando y corriendo mientras ardían en llamas o exhibiendo severas quemaduras en el cuerpo.

Fuente: Clarín

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