ARTE Y CULTURA |

Día del Árbol: La necesidad de encarar al arbolado como una política de Estado

Pedro Buiatti, presidente de la Sociedad Amigos del Árbol, aseguró que "los árboles son acumulaciones de carbono, esa es la misión fundamental que tienen". Consideró que representan un servicio público ya que mejoran la calidad de la atmósfera y de la salud.


Hace 119 años el doctor Estanislao Zeballos, un exponente de la Generación del 80, estableció en el Consejo Nacional de Educación un día especial dedicado a uno de los mejores y más nobles compañeros de la vida humana: el árbol.

El 29 de agosto de 1900 Zeballos fijó un día que tiene sobre todo señalar conciencia acerca de cuidar y proteger superficies arboladas y establecer una política para plantar especies en diferentes espacios.

En la actualidad variaron muchas cosas, pero sobre todo se intensificó la deforestación. Esta acción del hombre es uno de los principales motivos, junto a la sequía, del incontrolable incendio en el Amazonas y otras zonas boscosas alrededor del mundo.

Pedro Buiatti, presidente de la Sociedad Amigos del Árbol, sostuvo que el Día del Árbol tiene un gran significado, "más en estos tiempos donde la sociedad de consumo está haciendo estragos del planeta". 

Para Buiatti, "hay una falta de conciencia total sobre la masa verde. Los árboles son acumulaciones de carbono, esa es su misión fundamental. Al atrapar el carbono atmosférico hace de que bajen sustancialmente la cantidad de carbono en la atmósfera y con eso se regula la temperatura", explicó 

En este sentido, advirtió que "estamos eliminando nuestras selvas, nuestros bosques, entonces mientras el hombre siga consumiendo la energía fósil, el petróleo, el gas, vamos a seguir acumulando carbono en la atmósfera". 

Buiatti consideró necesario exigirle a la clase dirigente incorporar como política de Estado el arbolado, cosa que hasta el momento no lo es. 

"El arbolado es un servicio público, ya que mejoran la calidad de la atmósfera y de la salud, y lo ha reconocido la ley hace dos años, pero no es un problema de Tucumán, es un problema de conciencia general de la clase dirigente", aclaró. 

Al ser considerado un servicio público, el arbolado tiene que estar en igualdad con los demás servicios públicos como la luz, el gas, el agua, el transporte, afirmó. "Cuando el Estado sea el encargado de ese servicio público y se gestione como una política de Estado va a cambiar todo", concluyó.   

Dejá tu comentario