Este ámbito, que pertenece a la Asociación Civil Los Lapachos Tucumanos, se reacondicionó y equipó en el marco del “Programa Avanzar”, que se ejecuta a través de de la Secretaria de Articulación Territorial y Desarrollo Local, área dependiente del Ministerio de Desarrollo Social.
Manzur valoró “la entrega de las mujeres y todos los que trabajan en la Casa”, en especial a la referente del espacio, Irma Monroy, que inició con la asistencia a personas en situación de vulnerabilidad en 2002. “Trabajan junto con el Gobierno de la provincia, a través del Ministerio de Desarrollo Social y otras fundaciones ayudando a hombres y mujeres de grupos sociales muy vulnerables, en situación de calle o vinculados a adicciones”, detalló.
Manzur-refugioEn la actualidad el lugar brinda distintos tipos de actividades, entra las que se destacan los talleres de panadería o reciclado, las capacitaciones socio-organizativas y también actividades deportivas, por ejemplo ya se conformó un equipo de hockey femenino. Dicho espacio está bajo la responsabilidad de una Comisión Administrativa conformada por madres, referentes de la organización y jóvenes del Programa Avanzar, con el fin de establecer la implementación de otros proyectos de impacto comunitario.
Irma, referente por Los Lapachos, se mostró emocionada “porque es un sueño cumplido tener nuestra propia casa y un espacio digno para poder trabajar”. “Acá los chicos encuentran comprensión cuando se sienten mal, puedan exprsarse aquí y venir cuando los discriminar”.
El aporte del Ministerio de Desarrollo Social y de una vecina que donó la casa y el terreno fueron fundamental para dar forma a la nueva sede de la casa, en la que se forman más de 100 jóvenes en los diferentes talleres.
Los vecinos son un nexo fundamental entre el Estado y los barrios para conocer las problemáticas de cada una de las provincias. En ese sentido, el ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin, afirmó que el área “viene trabajando con las organizaciones sociales en los barrios desde el inicio de la gestión, porque nadie conoce mejor las necesidades de los barios que los referentes genuinos de casa zona, legitimados por sus vecinos, como es el caso de Irma en El Sifón”.

