La devaluación obliga a los argentinos a vacacionar en el país

Las inmobiliarias registraron un crecimiento en los alquileres por parte de las familias con mayor poder adquisitivo. Veranear en Punta del Este cuesta el doble.

La devaluación del peso, que en lo que va del año araña el 110%, ha provocado que muchos argentinos que hasta las vacaciones pasadas podían darse el lujo de pensar en pasar unos días en Miami o en alguna playa del Caribe tuvieran que cambiar de planes.

La modificación de ese comportamiento se hizo notar en las últimas semanas en las inmobiliarias de la costa argentina. Tal es así que en muchas de las empresas que tienen en alquiler las casas y departamentos aseguran que ya se observa cambio de tendencia. El retorno del público de mayor poder adquisitivo -que ya no le da el presupuesto para irse al exterior- se observa en el hecho de que los períodos de alquiler comienzan a extenderse. Hasta el año pasado, la mayoría rentaba por una semana pero para la temporada veraniega que está comenzando hay muchísimos casos de gente que toma la propiedad por quince días, tres semanas y hasta por un mes.

"Hubo varios cierres por mes completo que no era lo habitual. Son casas grandes compartidas entre varias familias. También hay muchas más quincenas", explican en una de las inmobiliarias más importantes de Miramar.

Con respecto a los valores de una temporada que promete una demanda interesante, los especialistas del sector aseguran que las propiedades más grandes han tenido un incremento promedio del 23% con respecto al verano 2018 y los departamentos aumentaron casi una media del 30 por ciento. Esos números se mantendrán hasta fin de enero y se espera una baja del 30% para febrero y de hasta el 50% para marzo.

Según las estimaciones de los referentes del mercado, en la costa o Córdoba un alquiler temporario ronda un promedio de $2.300 diarios para cuatro personas. Es decir que una familia que tiene pensado vacacionar dos semanas, gastará aproximadamente $33.000 en alojamiento.

Otro panorama

Uno de los lugares que más está viendo el cambio de comportamiento es Cariló, el balneario más exclusivo y caro de la costa atlántica. Muchos de los que hasta el año pasado elegían ir a Punta del Este volverán a ese lugar de la provincia de Buenos Aires. La explicación es simple: por la devaluación, veranear en Cariló cuesta la mitad que en la ciudad uruguaya.

El portal inmobiliario Casas en el Este indica que, por un período de diez días, una familia de cuatro personas gastará unos u$s5.000 en la playa uruguaya y algo más de u$s2.500 en la argentina.

El informe consideró tres aspectos para hacer la comparación. Primero, el costo de alquiler de una propiedad de dos dormitorios; segundo, el alquiler de un auto más la nafta para 500 kilómetros y, finalmente, el valor de almorzar y cenar en un restaurante todos los días.

Alertados de esta situación, en Uruguay buscan la forma de no seguir perdiendo argentinos. Por eso ofrecen la exención del 22% de IVA para los que paguen restaurantes, catering y autos de alquiler con tarjetas de crédito extranjeras, IVA cero en hoteles, exención del 10,5% de este impuesto en alquileres de inmuebles turísticos y 18,5% de devolución por artículos adquiridos acogiéndose al "tax free", entre otras medidas.

Fuente: Bae Negocios.

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