Los barras de Boca increparon al plantel

Rafael Di Zeo y otros 15 integrantes apretaron a los jugadores y les pidieron ganar el torneo y la Copa Libertadores.

La final perdida con River, el empate con lo justo en Tucumán, esta "final" que se viene contra Talleres, el domingo en la Bombonera. No existe derrota ni partido decisivo que lo justifique. Tampoco hay razón para que los autoricen a ingresar a la práctica un día de "puertas cerradas" y menos que les permitan hablar con los jugadores. Pero los barras de Boca estuvieron este mediodía en Casa Amarilla y le metieron presión al plantel xeneize.

Primero entró una persona con un chaleco con capucha. Habló con el encargado de seguridad del portón de la calle Arzobispo Espinoza e ingresó al complejo. Otra persona del club se acercó al lugar y dio el OK para la entrada de tres autos con vidrios polarizados. El hincha que pasó primero se acercó a uno de los coches y entregó su chaleco por la ventanilla.

De ese vehículo bajó Rafael Di Zeo, algo escondido con el chaleco y la capucha. Otros 15 barras lo acompañaban. Y juntos caminaron por la vereda que está entre la Bombonerita y la cancha número 3 y se dirigieron sin que nadie los detuviera hacia donde están los jugadores.

Por más que desde adentro de Casa Amarilla hayan hablado de "una charla pactada", la presencia de un grupo de barras encabezados por Di Zeo para pedir "que ganen" el torneo y la Libertadores no puede tener otro tono que el de una apretada que duró unos 25 minutos sólo con los jugadores. "Fue un clima no amenazante, pero sí condicionante", confesaron.

Este domingo, en ese clima, Boca recibirá a Talleres, segundo de la Superliga a seis puntos.

Fuente: Diario Olé.

Dejá tu comentario