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Martín Guzmán se reunirá con el FMI y con acreedores privados para seguir con la negociación de la deuda

Después de acordar en Arabia una misión de revisión y que habrá "programa" con el organismo, el ministro deberá explorar los rígidos formatos de acuerdo del organismo.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, llega este lunes a Washington, donde se reunirá con directivos del Fondo Monetario Internacional para avanzar en la definición de una posible fecha para la misión de revisión que enviará el organismo y en la negociación del nuevo programa económico que se acordará. Será, además, la antesala de la visita que hará a Nueva York. Allí, el funcionario mantendrá su primer encuentro formal con representantes de los principales bancos y fondos de inversión para discutir los planes del Gobierno de cara a la reestructuración.

La gira estadounidense es la continuidad del paso de Guzmán por Riad, la capital de Arabia Saudita, donde se desarrolló la cumbre de ministros de finanzas y presidentes de bancos centrales del G20, a la que asistió junto al titular de la autoridad monetaria, Miguel Pesce. Entre otros encuentros bilaterales, el jefe del Palacio de Hacienda se reunió con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
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En el Ejecutivo celebran los avances. Por un lado, la declaración del Fondo de la insostenibilidad de la deuda. Por otro, el encuentro de ayer entre Guzmán y Mnuchin que, consideran, los acercó a la posibilidad de obtener el voto más codiciado en el directorio del organismo para aprobar la reestructuración del programa stand by: EE.UU. es su mayor acreedor y el único país con poder de veto en el board.

La renegociación del préstamo por USD57.000 millones, de los cuales se giraron USD44.000 millones, pisó el acelerador. El sábado en Riad, el ministro y Georgieva acordaron activar la consulta del artículo IV del convenio constitutivo del FMI, que implica el envío de una misión técnica "de revisión" de la economía nacional en materia fiscal, monetaria y externa. Se trata del paso previo a la reformulación del acuerdo.

La titular del organismo dijo que avanzará con la revisión para "oportunamente obtener un programa respaldado por el Fondo". La intención oficial, que hasta ahora recogió el visto bueno de la cúpula del FMI, es ir hacia un plan que mantenga la austeridad fiscal pero que no acelere el ajuste para llegar a un superávit primario hacia 2023, de la mano de una postergación por tres años de los pagos al organismo y de un canje con los bonistas que deje un período de gracia similar y una importante quita de capital e intereses. Todo eso sin pasar a un acuerdo de facilidades extendidas.

Esta propuesta estará al tope de la agenda hoy en Washington. Pero el paso de Guzmán por la sede del Fondo será también una señal hacia los banqueros y administradores de fondos que visitará mañana en la Gran Manzana. La discusión de un nuevo programa económico avalado por el organismo, justamente el principal reclamo de los acreedores privados, será un guiño hacia ellos. Un guiño que jugará en tándem con la creciente amenaza de default, que se robusteció luego de que el organismo multilateral declarara insostenible la deuda soberana, como herramienta de presión.

Pero la partida no está para nada definida. Los grandes fondos se nuclearon en distintos grupos: algunos, como el liderado por Greylock, con un discurso más "colaborativo", de acuerdo a la jerga de Economía; otros, como el liderado por Blackrock, se muestran más dispuestos a trabar un acuerdo inconveniente para sus intereses.

Estos grandes fondos, que según estimaciones privadas concentran cerca del 40% de los más de USD60.000 millones en bonos Ley Nueva York que el Gobierno busca renegociar, tienen un amplio poder de fuego ya que las cláusulas de acción colectiva que tienen estos títulos exigen el consejo de entre el 66% y el 85% de los tenedores para realizar el canje. Mañana será el primer careo y en dos semanas se conocerá la oferta formal.

FUENTE: bae negocios

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