SALUD |

Nueva "normalidad": cómo será readaptarse

De a poco, los argentinos retomamos actividades suspendidas por la pandemia. Una psicoanalista indica como encarar la nueva normalidad luego de la cuarentena.

Volver a la normalidad será un desafío, o mejor dicho, a la “nueva normalidad”. Así se suele denominar a la etapa que sucederá a más de cinco meses de cuarentena establecida por el Gobierno nacional para evitar la propagación del coronavirus.

Para los terapeutas, “el término normalidad no es aceptado, ya que define una forma de vida según de quién se trate y, entonces, no debemos generalizar”, expresa la médica psicoanalista, Silvana Bono (M.N. 88.960). Al contrario, la profesional aconseja denominarlo de la siguiente manera: “volver a lo que estábamos habituados y acostumbrados".

Se espera que ese futuro que muchos ansían sea a corto plazo. Pero vendrá acompañado de muchos interrogantes, incertidumbre y preguntas sin respuestas. “La manera de ir andando este camino que se nos presentó de repente va a depender de la capacidad que tenga cada uno de adaptarse a lo nuevo”, argumenta la especialista.

Adolescentes y jóvenes adultos

En ambas etapas de la vida, habrá algunas ventajas y desventajas a considerar:

Los jóvenes cuentan con flexibilidad. Se adaptan fácilmente. Son enérgicos y tienen muchas ganas de reencontrarse con sus pares lo antes posible. Por otro lado, en general, se frustran rápidamente, están muy ansiosos y poco tolerantes. Por eso, es importante ir preparándolos sin apuro, a través de diálogos en familia, terapias, talleres de contención y prevención de situaciones poco felices, entre otras propuestas.

El foco estará, cuenta la psicoanalista, en “ayudarlos a esclarecer el miedo a ese 'no sé qué' como a veces manifiestan, teniéndoles paciencia y brindándoles en casa un refugio donde puedan expresarse y canalizar su angustia y stress”.

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“Esto se explica entendiendo que nuestra psiquis hace unos meses, cuando esta realidad se impuso, sufrió un impacto o un sacudón. Para acomodarla, necesitamos volver a confiar en el afuera y en nosotros mismos”, agrega Silvana Bono. Las adaptaciones apuradas tienen consecuencias muy delicadas.

Otro gran tema es la comodidad que muchos ciudadanos encontraron en este modo de trabajar y/o estudiar en casa. Algunos quisieran continuar así pero no pueden. Sin preocuparse por la ropa que se van a poner, sin tener calor o frío en la calle, perder el tiempo con el transporte público. A los que socialmente presentaban grandes dificultades, les será más calmo no enfrentarse con esa situación. Nunca fue fácil con o sin pandemia salir de lo cómodo.

FUENTE: tn.com.ar

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