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Pandemia: Aumentó la falta de paga en la cuota alimentaria

Las familias monomarentales son las más empobrecidas durante el aislamiento según datos recogidos en los últimos meses.

“Si, es real: durante la pandemia se incrementó la problemática del incumplimiento de cuota alimentaria”, dice la jueza Victoria Famá a cargo del Juzgado Nacional Civil N°92 con competencia exclusiva en Familia, de la ciudad de Buenos Aires, ante una consulta de la prensa. “El año pasado hubo muchísimas demandas por alimentos”, subraya. La situación de las familias monomarentales, hogares a cargo de mujeres que crían solas --y no por decisión sino porque los progenitores no convivientes se borraron de su responsabilidad parental--, es más crítica que nunca. Son las familias más afectadas por la pandemia, las más empobrecidas durante los meses de mayores restricciones económicas en el ASPO, según reveló un informe del Ministerio de Economía y Unicef. Seis de cada diez familias monomarentales son pobres, el doble del promedio general. El incumplimiento alimentario es la punta del iceberg de otras violencias. “Lamentablemente no se incluyeron aún a las familias monomarentales en las medidas de emergencia dispuestas este viernes por el Gobierno”, alertó a la prensa la psicóloga y docente Paola Urquizo, fundadora de la red de Familias Monomarentales, un colectivo que se constituyó en 2020 en el contexto de la pandemia por Covid-19.

Las mujeres que crían solas están sobrecargadas por las tareas domésticas y de cuidados exacerbadas en pandemia. Muchas se encuentran en una encerrona, según los testimonios recogidos por este diario. A algunas les han quitado la AUH porque el progenitor no conviviente –e incumplidor— gana más ingresos y pasó de ser Monotributista a Responsable Inscripto y “como los hijos llevan su apellido, la ANSES los toma como grupo familiar y entiende (mal) que tiene un buen ingreso: aunque no cumpla con la obligación alimentaria”. Como le pasó a M.C.B. madre de tres hijos, de 8, 11 y 14 años, separada hace 7 años, y divorciada hace 5. Está sin trabajo estable, vive de la ayuda de su padre y changas, y acaba de poner en venta el auto para poder pagar una deuda de gas –que la dejó sin suministro--, terminar sus estudios universitarios y comprarles una computadora a sus hijos para que puedan seguir las clases de manera virtual. “No vamos a morir de Covid, vamos a morir de sobrecarga”, dice M.C.B. Vive en la provincia de Buenos Aires.

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Las mujeres sufren más en pandemia debido a la falta de cumplimiento en el pago de la cuota alimentaria.

Las mujeres sufren más en pandemia debido a la falta de cumplimiento en el pago de la cuota alimentaria.

Las mujeres que reciben la asignación familiar por embargo judicial –luego de reclamar en la ANSES que el ex se quedaba incluso con ese aporte--, no califican para poder recibir otras ayudas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) o la Tarjeta Alimentar porque esa asignación sigue vinculada en el sistema al sueldo registrado del varón que no cumple con la cuota alimentaria y no las registra a ella como en situación de necesidad y empobrecidas. “Si a él le suben el sueldo a mí me bajan la asignación. Es así de perverso el sistema. En abril cobré 4900 pesos. Antes, eran 7000 pesos”, cuenta a la prensa Marina Barcos, de 36 años, artesana, separada después de 15 años de concubinato con tres hijos que hoy tienen 16, 10 y 8 años.

Muchas de las mujeres que no logran cobrar se han hartado de reclamar en la Justicia: los padres incumplidores se las rebuscan para seguir evadiendo y ellas terminan cansándose de un laberinto que las revictimiza sin lograr nada. El cuadro se agrava porque no hay patrocinios jurídicos gratuitos que acompañen a las mujeres en este reclamo en los tribunales y no llegan a pagar un abogado. En los Centros Integrales de la Mujer (CIM), los dispositivos que tiene el gobierno porteño en cada comuna para dar asistencia a víctimas de violencia doméstica, por decisión de la Dirección General de la Mujer expresamente no brindan patrocinio en demandas por alimentos. La Defensoría del Pueblo de la Ciudad ha presentado varios proyectos en la Legislatura para que se contemple esta situación pero nunca prosperó su tratamiento, precisa a la prensa María Elena Naddeo directora General de Niñez, Adolescencia, Género y Diversidad del organismo porteño.

FUENTE: Página 12

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