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Las subas de la nafta ya impactan en otros sectores

Los transportistas advirtieron que sus costos se elevarán un 30% a fines de este mes.

El sostenido aumento del precio de las naftas, gasoil y GNC generó un rápido efecto propagador alcista del costo del movimiento de carga, no sólo para la exportación, con el consecuente impacto negativo para la competitividad de la exportación, más aún porque el dólar se mueve localmente a la baja, sino fundamentalmente para el consumo desde las cosechas y todo tipo de alimentos, ropa, calzado, productos de electrónica e incluso bienes durables como artefactos para el hogar, autos y motos. Y por supuesto para todo tipo de insumos que se mueven por camión, desde laminados de acero, plásticos, químicos, textiles, papel y cartón.

De ahí que la población ya sabe que cada vez que el Gobierno decide elevar el precio de los combustibles automáticamente se genera un efecto dominó de la mayor parte de los precios de la economía, incluida la tasa de interés y alimenta el rezago de los salarios que pierden poder de compra, no sólo de las naftas y gas oil, sino de todos los bienes y servicios.

Según datos de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), "tan sólo el combustible representa entre 35% y 40%" del costo total del servicio, de modo directo.

De ahí que en un comunicado a la prensa la Fadeeac alertó de que "los sucesivos aumentos de este insumo representaron un incremento del 18% en los costos del sector durante el primer cuatrimestre de 2016 y, a partir del domingo pasado, con la nueva suba, esta cifra podría ascender al 30% durante el primer semestre de este año".

"El panorama es más desalentador si sumamos el resto de los insumos: el índice de costos de Fadeeac, que mide 11 rubros distintos que impactan en los costos del autotransporte de cargas, alcanzó 17,8% en el primer trimestre y ya representa el 80% del aumento total registrado en 2015 que fue 22%", alertó la entidad empresaria.

"Esta situación, sumada a la que ya venía sufriendo la actividad desde 2014 por la pérdida de la rentabilidad, afecta principalmente a pequeñas y medianas empresas, que representan el 92% del sector", agrega el informe privado.

Y si bien muchas veces se intenta justificar la medida en las distorsiones que arrastró la economía del gobierno anterior, en Fadeeac observan con preocupación que muchas pymes del sector "se ven imposibilitadas de absorber estos costos y, en muchos casos, tampoco pueden trasladarlos, agravando aún más la situación por una alta presión impositiva, un mayor costo financiero, la dilatación en la cadena de pagos y la caída de la actividad, porque podría llevar a un posible cierre de empresas, con una consecuente pérdida de puestos de trabajo", aunque ese no sea el objetivo del Gobierno.

Fuente: Infobae.

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