Tres violaciones a niños alarman a la provincia y movilizan a Fiscalía y policías de Añatuya

Cuatro niños de 12, 10, 6 y 4 años fueron rescatados por la Fiscalía en Añatuya, ante firmes presunciones de haber sido abusados por el entorno familiar.

Las tres investigaciones están en manos de la fiscal Cecilia Rímini, quien afectó a un equipo especial de trabajo, conformado por instructores, médicos, psicólogos, policías y asistentes.

 

Padrastro

La primera de las causas se situó en un lugar del Dto. General Taboada.

Allí, una niña de 12 años les confesó a su abuela y su tía materna que desde hace varios años su padrastro la manosea y que su madre lo sabe.

Urgente, las mujeres alertaron al padre biológico, quien interpuso la denuncia policial. La fiscal Rímini solicitó asistencia médica para la niña.

Según los profesionales, presentaría secuelas de abusos reiterados. El informe ensombreció todo, ya que la madre irrumpió en la Fiscalía y protagonizó un incidente, tildando a su hija de fabuladora.

El individuo ya está preso por “abuso sexual con acceso carnal”. Hoy habrá audiencia de conversión y el lunes, se entrevistará a la niña en cámara Gesell.

 

Rescatada en Copo

En el otro caso, la víctima tendría 10 años y fue rescatada en una localidad de Copo y alojada en un refugio de Añatuya.

Agobiada por muchas noches de soledad y llanto, la nena habría señalado a las empleadas del lugar que extrañaba mucho a su madre. Sin embargo, también les habría revelado que era manoseada por su padre y que por mucho que le pese la nostalgia, prefería quedarse en el hogar.

La fiscal Rímini habría abierto una causa y pidió a los profesionales que asistieran a la niña.

La semana próxima casi seguro remitiría las actuaciones a sus pares del Juzgado de Monte Quemado, departamento Copo.

 

Chicos de 6 y 4 años

El tercer proceso es el que más impresiona por estas horas a la Justicia.

Una adolescente de 17 años denunció que su hermanastra de 15, se desnuda y somete a prácticas sexuales aberrantes a dos hermanastros de 6 y 4 años.

El escenario sería una casa de un lugar del Dto. Avellaneda. Allí residen la menor de 15, los dos niños, de 6 y 4, más numerosos adultos. La denunciante vive en otra vivienda, pero visitaba con frecuencia a sus hermanitos de 6 y 4.

En esos encuentros, los niños le habrían comentado los vejámenes sexuales ideados por la hermanastra de 15 años.

Urgente, la fiscal dio intervención a la Subnaf y rescató a los dos niños.

Del mismo modo, solicitó la intervención de profesionales porque la menor de 15 habría vivido una historia negra de sexo y las sospechas podrían tocar a las personas adultas que forman parte de su entorno.

 

Psicólogos y protección de los chiquitos, la prioridad

La fiscal Rímini habría instruido a sus colaboradores sobre la necesidad de llevar contención psicológica a los niños.

La funcionaria también impondría un cerco judicial entre los niños y los adultos de dudoso proceder.

A tal fin, la madre de la menor de General Taboada sería investigada y nadie descarta que fuera imputada, al menos por “encubrimiento”.

 

Socio ambiental

En la vorágine de oficios, Rímini facultó ayer a los expertos a trasladarse a la casa del horror en Avellaneda.

No es para menos. Según la denuncia, los niños de 6 y 4 años eran accedidos con objetos e inducidos a prácticas aberrantes.

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