Aunque muchas personas dicen que es una exageración y que hay grandes diferencias entre meterse a la pileta a nadar y otra quedarse relajado dentro del agua, el asunto es que los niños no se quedan quietos en una piscina, si bien juegan, luego saltan y nadan, así que no hay diferencia alguna.
La verdad en toda esta situación es que como es de esperarse, después de comer el cuerpo entra en el proceso de digestión, en ese proceso el flujo de sangre que en un principio iba dirigido al proceso de digestión, pasa a estar encaminado hacia la piel y músculos de brazos y piernas, por lo que si uno se llena de comida puede tener náuseas, recalcó la Universidad de Duke.
Por otra parte, según estudios hechos en nadadores han mostrado que éstos no compiten llenos, pero también comen para poder desempeñarse a la altura, y si les dan calambres es por su esfuerzo y no por haber comido.
¿Calambres?
Ahora bien, ¿dan punzadas en el estómago? Sí, son casi parecidas a un calambre, pero diferentes en el sentido de que son dolores abdominales transitorios
(DAT)vinculados al ejercicio. Se ha descubierto que incluso si se espera una hora antes de moverse, pueden presentarse.
De todas maneras, si una persona sufre un DAT o un calambre pues en aguas pandas el peligro no es mayor pues el niño (o adulto) puede detenerse para flotar sobre su espalda, solo se estaría en peligro si no supiera nadar o no se tuviera de dónde agarrarse en caso de necesitarlo.
La buena noticia es que aunque el ahogamiento es una causa de muerte, no se ha relacionado con comer antes de nadar, así que al respecto los padres pueden estar más tranquilos.
Algunas otras consecuencias
Bien, aunque ya sabes que no hay peligro de ahogarse si se tiene de dónde agarrarse, que lo mucho que puede pasar es que la persona tenga náuseas y algunos calambres o DAT, también puedo ocurrir que se tengan fuertes deseos de deponer, tener gases y mareos pero la verdad es que no pasa a mayores.
Ya puedes ir descartando el mito del ahogamiento, desde luego que siempre es mejor prevenir que curar y así evitarle a tu pequeño algún ridículo posible, así que nunca está de más hacer que el niño repose su almuerzo (como decimos en Colombia) y después regrese a seguir disfrutando de su baño en la pileta.
Por Erika Otero Romero
Fuente familias.com

