SALUD |

4 nutrientes para el cerebro de nuestros pequeños


Es indispensable que en su dieta incluyas aminoácidos, vitaminas antioxidantes como C, B, K, B5, B6, B12, colina y minerales, ya que estas sustancias mantienen las funciones de nuestro cerebro.

¿Qué son?

Taurina

Aminoácido no esencial que se produce en el cuerpo y se encuentra en los alimentos de origen animal. Se forma en el hígado a partir de otros aminoácidos cisteína, metionina y la acción enzimática de la vitamina B6.

Funciones:

Es neurotransmisor (mensajero químico en el sistema nervioso), regulador de la sal y del equilibro del agua dentro de las células
Ayuda al desarrollo cerebral
Participa en la desintoxicación de químicos en el cuerpo
Está involucrada en la producción y la acción de la bilis
Fuentes naturales: huevo, leche, levadura de cerveza.

Colina

Se produce en el cuerpo pero en pequeñas cantidades por lo que comerla es importante. No se almacena en algún lugar específico pero está presente en órganos como el cerebro, hígado, riñones y la placenta.

Funciones:

En el cerebro produce una sustancia que ayuda a la memoria, al crecimiento celular y participa en la transmisión de los impulsos nerviosos permitiendo la contracción de los músculos
Si tomas grandes cantidades de colina debes ingerir calcio para compensar el exceso de fósforo que se produce en el cuerpo
Se recomienda a las personas mayores que sufren pérdida de memoria
Ayuda a la concentración (ideal para los niños que están en época de exámenes)
Fuentes naturales: huevo, leche, levadura de cerveza, leguminosas, lechuga, col.

Luteína

Pigmento soluble en aceite de color amarillo que se encuentran en algas, bacterias y plantas. Pertenece al grupo de los carotenoides que son un tipo de flavonoides (como la vitamina A que son betacarotenos).

Funciones:

Su función en las plantas es protegerlas de los rayos solares. Lo mismo sucede con la retina de nuestros ojos ya que nos protege de las radiaciones UV
La luteína es un pigmento que está de forma natural en la retina junto con la zeaxantina
Fuentes: espárragos, col de Bruselas, espinaca, lechuga, haba, algas, arándano, aguacate, manzana, naranja, fresa.

Nucleótidos:

Cada célula de tu cuerpo contiene una serie de biomoléculas, es decir, compuestos orgánicos que forman la estructura y llevan a cabo la función de tus células. Entre estas moléculas están los nucleótidos, componentes de tu cuerpo que se utilizan para hacer material genético: ADN y ARN.

Absorbes nucleótidos de los alimentos que comes y las fuentes de la dieta proporcionan los nucleótidos que tus células necesitan para sobrevivir
Los nucleótidos en los alimentos están típicamente presentes como hebras largas de material genético, que pueden contener varios millones de nucleótidos. Después de una comida, el páncreas segrega dos tipos de enzimas, desoxirribonucleasas, que se descompone en ADN y ribonucleasas, que se descomponen en ARN. Estas enzimas cortan el ADN o ARN de los alimentos en cadenas más cortas de nucleótidos, que tu cuerpo luego absorbe y transporta a las células para su uso
Funciones: Los nucleótidos desempeñan una serie de funciones en las células.

Uno de los objetivos primarios de los nucleótidos es almacenar la información genética; secuencias específicas de nucleótidos forman los genes que ayudan a guiar el comportamiento de las células
Los nucleótidos de ARN contribuyen a múltiples pasos en la generación de proteínas dentro de las células. Dado que las proteínas son producidas como resultado de los nucleótidos que conforman la estructura y la función de tus células, los nucleótidos son importantes para el mantenimiento de la célula y la salud del tejido
La incapacidad para generar un nuevo ADN y ARN, debido a la falta de nucleótidos disponibles, puede conducir a daños en los tejidos y a la enfermedad
Fuentes: Casi todos los alimentos y bebidas se componen de células intactas o contenidos celulares, así que la mayoría proporcionan nucleótidos. En general, debes consumir nucleótidos adecuados que encuentras en carnes, pescado, nueces, leguminosas, frutas y verduras, zumos de fruta y leche.

Debido a que en el primer año de vida no podemos dar algunos de estos alimentos anteriores, recurrimos mejor a una leche fortificada con este nutrimento.

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