Katz remarcó que se trata de una problemática grave y sostenida en el tiempo, pero que no ha logrado instalarse como una prioridad en las políticas públicas en la era de Javier Milei: "Es una situación muy crítica porque no está asociada a ningún virus, sino a una gran crisis por no atacar las causas cuando son socialmente atacables".
En ese sentido, cuestionó la falta de respuestas concretas por parte de los distintos niveles de gobierno: "Este panorama nos lleva a preguntarnos si se está haciendo algo para resolver esta calamidad que se lleva vidas, mutila personas y deja discapacitados".
El especialista señaló que las principales causas no están vinculadas solo al comportamiento individual, sino a la falta de planificación y control en el sistema vial: "Las principales causas son la falta de coordinación de los diversos niveles jurisdiccionales. No ha crecido la convicción de hacer obras viales, que las calles estén en condiciones para circular".
A este problema estructural se le suma otro factor igual de preocupante: el mal estado de los vehículos que circulan a diario: "A la mala situación de las obras se le suma que hay vehículos que no están para circular. Es una situación que tenemos que revertir entre todos".
Mientras las estadísticas siguen en aumento y miles de familias lamentan pérdidas irreparables, Katz insiste en que la seguridad vial no necesita más diagnósticos, sino decisiones urgentes y coordinadas.