La UIA observó una baja para la actividad industrial del 0,4% desestacionalizada y del 0,7% interanual, liderada por los malos datos de la construcción, un sector clave por la demanda que genera sobre los fabriles, y por el bajo consumo. La central industrial remarcó: "En el grupo de los sectores con caída se encuentra la producción de materiales para la construcción, en particular por el bajo dinamismo de la obra pública de los últimos años, el sector siderúrgico, petroquímico, caucho y plástico y otros sectores de consumo masivo que experimentaron caídas en la demanda final junto con una mayor competencia de importaciones como el sector textil, confecciones y calzado, electrónicos, maquinaria, bebidas, entre otros".
Algo de esa proyección acerca del freno y serrucho en abril había sido anticipado por la consultora I+D, del ex UIA Diego Coatz: "La recuperación de marzo fue positiva, pero no anticipa un cambio de ciclo. el cuadro general sigue siendo preocupante: consumo débil, aumento de costos energéticos, presión importadora y pérdida sostenida de empleo formal. La industria sigue en zona de fragilidad y volvería a caer en abril".
La consultora Epyca remarcó que "la caída del poder adquisitivo, consecuencia de la baja del nivel de actividad de los sectores que más concentran empleo, se retroalimenta con la contracción en el nivel de consumo de las familias". Es decir, la industria, el comercio y la construcción, sectores que representan el 44,4% del empleo registrado y anotaron caídas del 12,7%, 12,3% y 7,4%, respectivamente, desde marzo del 2023 y, viendo su ingreso dismuído en forma significativa impactaron negativamente en los salarios de sus trabajadores. Y, a la vez, la menor capacidad de consumo que tienen esos asalariados termina golpeando a la demanda de los sectores para los que trabajan.
Desde la consultora Orlando Ferreres y Asociados observaron una baja para la actividad en general durante febrero, del 0,7% mensual, y destacaron que en el mes se consolidó el mayor dinamismo del agro, la minería (incluye al petróleo) y los bancos, al tiempo que se intensificaron las bajas de la industria y el comercio. La misma consultora publicó una contracción del 4% mensual para la inversión productiva, factor de la demanda agregada clave para el crecimiento futuro, y que no despega.
En base a un abril que se proyecta a la baja, consolidando el escenario recesivo a nivel urbano, desde Vectorial remarcaron que "los indicadores de abril probablemente hayan encendido las señales de alerta del equipo económico", ya que en abril se observó por primera vez un incremento del gasto primario base caja en términos reales, pese a la caída de la recaudación. Un freno al ajuste con la actividad cayendo.