El Ministerio de Salud de la Nación presentó el Programa Nacional de ACV, una estrategia federal destinada a fortalecer la prevención, optimizar la atención y ampliar el acceso al diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las personas que sufren un accidente cerebrovascular.
Durante el lanzamiento, el ministro de Salud, Mario Lugones, destacó la importancia de construir una red integrada entre hospitales y servicios pre hospitalarios para disminuir la discapacidad asociada al ACV y mejorar la respuesta del sistema sanitario.
“El objetivo es mejorar la atención y ampliar el acceso en todo el territorio nacional, articulando capacidades ya existentes y potenciando las unidades Stroke que hoy sostienen la atención pese a las dificultades”, señaló.
El programa contempla la adhesión de hospitales nacionales y el trabajo coordinado con las jurisdicciones provinciales, integrando diagnóstico, tratamiento y rehabilitación bajo criterios comunes y estándares de calidad.
El ministro remarcó además que la estrategia pone un fuerte foco en la prevención y en la promoción de hábitos saludables. En ese sentido, explicó que enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad comparten un origen común vinculado principalmente a la alimentación y a estilos de vida poco saludables, factores que con el tiempo incrementan el riesgo de ACV.
“Los pacientes que hoy llegan con un ACV son el resultado de una década de mal control. Ese es el camino que muchos jóvenes están transitando actualmente”, advirtió.
Asimismo, subrayó la necesidad de fortalecer la educación alimentaria, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y promover el acceso a la actividad física.
“La prevención no es un gasto, es una inversión”, afirmó.
En relación con el impacto sanitario y social del ACV, se destacó el rol estratégico de PAMI, obra social que registra alrededor de 25.000 accidentes cerebrovasculares por año. Según se informó, el 35% de los pacientes quedan con secuelas graves y requieren internaciones frecuentes, con un fuerte impacto sobre el entorno familiar y el sistema de salud.
Lugones también señaló que el Ministerio trabaja para mejorar la eficiencia y la transparencia del sistema sanitario mediante la optimización de compras, el fortalecimiento de estándares de calidad y el acceso a medicamentos de alto costo.
“Cada peso ahorrado en la compra de insumos debe traducirse en mejores condiciones para los pacientes y para el personal de salud”, expresó.
Por su parte, la directora general de Gestión Sanitaria, doctora Dive Mohamed destacó la importancia de la implementación federal del programa y valoró el acompañamiento institucional para fortalecer las redes de atención del ACV.
“Gracias al acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo y a la iniciativa del Ministerio de Salud Pública de Tucumán a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, estuvimos presentes en el lanzamiento de este programa, el cual nuestra provincia ya venía implementando desde 2016. Esto representa un gran avance para todos nosotros y pone sobre la mesa, una problemática tan importante como el ACV, permitiendo no solo salvar vidas, sino también disminuir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen”, expresó.
La profesional remarcó además la relevancia de continuar fortaleciendo los sistemas de atención precoz, la articulación entre hospitales y la capacitación permanente de los equipos de salud para garantizar una respuesta oportuna y eficiente en toda la provincia.
Por su parte, la subsecretaria de Vigilancia Epidemiológica, Información y Estadística en Salud, Susana Azurmendi, explicó que Argentina “no parte de cero”, ya que existen provincias y jurisdicciones que cuentan con redes y programas en funcionamiento.
Actualmente participan hospitales y redes de atención en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Jujuy, Tierra del Fuego, Tucumán, Formosa, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Salta, Entre Ríos y Neuquén, entre otras jurisdicciones.
Azurmendi detalló que el programa se desarrollará a través de cuatro herramientas principales:
* Un protocolo nacional con criterios mínimos alineados a estándares internacionales.
* Centros coordinadores regionales.
* La aplicación StrokeApp.
* La unificación de datos para fortalecer los registros y la toma de decisiones.
El protocolo nacional establecerá definiciones comunes sobre centros asociados e intermedios, ventanas terapéuticas e indicadores de calidad, incluyendo tiempos de atención como “tiempo aguja” y “tiempo tomógrafo”, buscando integrar al sector público y privado bajo objetivos compartidos.
En cuanto a la red de coordinación regional, se informó que los hospitales Cruce, Bicentenario, Cuenca Alta y Posadas funcionarán como pilares nacionales de referencia e integración con las redes provinciales ya existentes, especialmente con las vinculadas a PAMI.
Además, se presentó StrokeApp, una aplicación nacional para la activación del código ACV en todo el país. La herramienta permitirá georreferenciar el centro más cercano, emitir alertas y notificaciones, realizar derivaciones inteligentes, registrar evaluaciones clínicas y monitorear tiempos de atención mediante tableros integrados.
Finalmente, las autoridades remarcaron que el objetivo del programa es avanzar hacia un sistema de salud más eficiente, transparente e integrado, capaz de reducir el impacto del ACV en las próximas décadas mediante prevención, articulación y acceso oportuno a la atención.