La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) decidió que a partir del 1 de septiembre se retornará a las actividades con presencialidad plena en todas las escuelas experimentales que dependen de la Casa de Altos Estudios, decisión que se ajusta a lo definido por Nación y aprobado por los ministros de Educación de los 24 distritos durante la última reunión del Consejo Federal de Educación, que entre otras cosas dispone acortar la distancia obligatoria entre pupitres a 90 cm, aunque se mantienen pautas generales que se deberán respetar en todas las escuelas y colegios.
Este anuncio de “presencialidad plena” en las escuelas de la UNT no cayó muy bien entre los dirigentes del principal gremio que nuclea a los docentes universitarios y preuniversitarios (Adiunt), desde donde reclaman que el retorno a las aulas debe discutirse en paritarias.
“Cualquier tipo de presencialidad, nosotros sostenemos que se debe respetar lo que firmó el Rector José García como integrante del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), de que cualquier avance en la presencialidad debía discutirse en paritarias, una instancia en la que jamás se planteó esto que han decidido”, contó Ariel Osatinsky, referente de la Adiunt.
El dirigente adelantó que este será uno de los temas que se discutirán el próximo jueves durante la reunión de Comisión Directiva y cuerpo de delegados, en la que se fijará una postura al respecto y en la que probablemente se definan medidas de fuerza.
Osatinsky remarcó que “seguramente no vamos a aceptar” lo que están planteando, porque “no están dadas las condiciones”. “La variante Delta en el horizonte y la precariedad en materia edilicia, de infraestructura y de recursos, no permitirían que se concrete la presencialidad plena”, agregó.
Cabe destacar que, este martes, el gremio protestó en el Instituto Técnico de Aguilares en reclamo del cumplimiento de los protocolos y condiciones de higiene y seguridad, que según denuncian son ignorados por la UNT poniendo en riesgo a docentes, no docentes y alumnos.

