"El fenómeno del caso Adorni es único. Nunca sucedió algo parecido entre un presidente y un funcionario tan expuesto a una agenda permanentemente negativa en la opinión pública", afirmó a LV12 Web.
Para Timerman, la decisión de mantenerlo durante tantos meses solo puede explicarse por el lugar que ocupaba dentro del oficialismo.
"El motivo por el cual Javier y Karina Milei decidieron sostener a Adorni durante tanto tiempo es relativamente incomprensible, salvo que uno piense que fue el único cuadro político surgido del mileísmo. Todos los demás ya tenían una trayectoria previa", analizó.
El consultor recordó que el deterioro de la imagen del exfuncionario comenzó a principios de marzo y se aceleró pocas semanas después.
"A partir de ese momento se empieza a generar el caso Adorni y, en aproximadamente 30 días, se convierte en un personaje triplemente inútil. Deja de ser útil como jefe de Gabinete porque pierde el respeto de los ministros; como potencial candidato a jefe de Gobierno porque pierde adhesión electoral; y como vocero presidencial porque ya no podía responder las preguntas de los periodistas", sostuvo.
Según Timerman, esa situación terminó afectando también la imagen del Gobierno.
"El caso Adorni produjo una caída en la aprobación de la gestión. Ahora se observa una pequeña recuperación y es como que el tema ya hizo todo el daño posible que podía hacerle al Gobierno", indicó.
Por último, el analista consideró que la aceptación de la renuncia abre una nueva etapa para el oficialismo.
"Creo que tiene que ver con la teoría del jarrón chino: no sabían dónde colocarlo. El Gobierno comienza una nueva etapa y todavía mantiene un nivel de aprobación que le permite sentirse seguro. Hoy Javier Milei no tiene un rival claramente posicionado para derrotarlo en una elección", concluyó.