El presidente Alberto Fernández defendió hoy a su vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, al declarar como testigo en una causa que investiga presuntas irregularidades en la adjudicación de obra pública nacional en Santa Cruz entre 2003 y 2015: "Definitivamente no hubo nunca una distribución arbitraria".
"Me llama mucho la atención el sentido de esta causa porque acá, en verdad, lo que están discutiendo son decisiones políticas no judiciables", sostuvo el jefe de Estado.
"Esas decisiones, que se tomaron en materia presupuestaria y en materia de distribución de obra pública, de ningún modo pudieron ser arbitrarias", insistió el mandatario, quien negó haber recibido instrucciones durante su gestión como jefe de Gabinete, entre 2003 y 2008, para asignar obra pública a Santa Cruz o a algún empresario en particular. “No, definitivamente no”, respondió al ser consultado en ese sentido.
En ese sentido, negó conocer al empresario Lázaro Báez, uno de los principales imputados en el juicio. "No lo conozco. Lo crucé una vez en Calafate, me dijo ‘buenos días’ y le dije ‘mucho gusto’. Nunca más lo vi a Lázaro Báez", declaró.
Al ser consultado por el criterio adoptado para distribuir obra pública, el Presidente explicó: "Son criterios discrecionales que tienen que ver con las necesidades que en cada jurisdicción se enfrentan. Eso no tiene una regla. Los criterios son criterios de lo que uno entiende de que lo que en ese momento está necesitando el país”. "No hay un criterio único para distribuir la obra pública. Es política y la política es el arte de manejar la realidad y la realidad es cambiante", amplió.
En un tramo de su declaración, el fiscal del juicio, Diego Luciani, le consultó a Fernández por la asignación de recursos en la Ley de Presupuesto. La pregunta fue realizada en reiteradas ocasiones, y el Presidente lanzó: "Usted no me escuchó bien antes o tiene un problema de comprensión". En ese momento, intervino el presidente del tribunal, Jorge Gorini, y el mandatario se disculpó: "De ningún modo quise faltarle el respeto al doctor".
“Hay una suerte de fantasía de que se juntaban dos o tres personas y decían ‘mandémosle plata a alguien’. Eso en los hechos es imposible que ocurra", sostuvo.
El mandatario fue citado como testigo por su rol como jefe de Gabinete entre 2003 y 2008. Al igual que él, ya declararon otros funcionarios que ocuparon ese cargo, como Aníbal Fernández (actual ministro de Seguridad) o Juan Abal Medina.
Estuvo solo, con los jueces y funcionarios judiciales pero sin público ni las partes durante la audiencia. Los abogados que representaron a las partes y la fiscalía asistieron a la audiencia a través de la plataforma informática Zoom.
La Justicia investiga si la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner favoreció con millonarios contratos a Austral Construcciones, de Lázaro Báez, con 51 licitaciones públicas para obras viales en Santa Cruz por más de 45.000 millones de pesos.

