En diálogo con LV12, el referente del Programa Provincial para el Abordaje Integral de la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias, doctor Luis Larcher. "Es una enfermedad en la cual el paciente muchas veces no se da cuenta de lo que le está pasando. Ahí es donde el familiar empieza a hacer todo un proceso, primero negación con respecto de lo que cambió en su familiar y después el duelo por todo lo que le está pasando. Y en el medio todo lo que es la cuestión de ir conociendo y aprendiendo cómo va evolucionando con los síntomas y luego el desenlace de la enfermedad", analizó al inicio de la entrevista.
El profesional aseveró que los hijos tienen una imagen y de sus padres, pero con esta enfermedad van cambiando los rasgos de la personalidad y se va produciendo una dependencia progresiva y cada vez mayor. Explicó que a medida que aparecen los primeros síntomas, que son olvidos comunes o frecuentes, es necesario ir interviniendo y haciendo ese proceso tal vez más progresivo y con mayor conocimiento de la enfermedad.
Prevención, influencia genética y factores ambientales
Durante mucho tiempo para la enfermedad de Alzheimer no había tratamiento y se adjudicaba mucha responsabilidad a la cuestión genética. Eso fue cambiando con las investigaciones y actualmente se considera que, si bien hay una influencia genética en el desarrollo de la enfermedad, también existen factores ambientales que pueden influir en la aparición de la demencia.
Entre esos factores ambientales mencionó por ejemplo a los riesgos cardiovasculares como la hipertensión y la diabetes. "Son enfermedades silenciosas que van produciendo lesiones cardiovasculares que pueden producir lesiones a nivel cerebral. Previniendo esas enfermedades protegemos nuestro cerebro", sostuvo.
Lo mismo el traumatismo de cráneo, como los producidos en accidentes de tránsito, pueden generar microtraumatismos a nivel cerebro y eso a futuro pueden favorecer el desarrollo de algún trastorno demencial.
También aparecen el consumo de alcohol, de tabaco, y el estrés crónico. "Se han descripto 14 factores de riesgo que si se actúa en el adulto joven podría prevenirse en el futuro", aseguró.
La importancia de la consulta para una enfermedad que se trata, pero no tiene cura
Cuando ya se desarrolla la enfermedad, con estos olvidos que comprometen el día a día, sería importante hacer una consulta y que el paciente empiece a ser tratado con los fármacos con los que se cuenta en la actualidad o con intervenciones de estimulación cognitiva.
"Actualmente no tiene cura, hay nuevos tratamientos que lo que hacen es actuar sobre el depósito de amiloide que es la proteína normal que se deposita en el cerebro y después genera la neurodegeneración. Son tratamientos que están en fase experimental y muestran muy buenos resultados porque disminuye la cantidad de amiloide. El diagnóstico tiene que ser apenas inician los primeros síntomas porque este depósito de amiloide se produce 20 años antes de que inicien los primeros síntomas", explicó.
Se diagnostica con mayor frecuencia en la mujer
El doctor detalló que el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer "es más frecuente en la mujer", tiene mayor vulnerabilidad.
"También hay otro factor importante es que las mujeres consultan más, el hombre es más reticente. Cuando hay un paciente varón, por lo general, llega con una etapa avanzada de la enfermedad", concluyó.