SALUD | Alzheimer | paciente | familias

¿Quién cuida a los cuidadores de personas con Alzheimer?

En diálogo con LV12 Radio Independencia, la doctora Alejandra Mortoro, explicó cómo el Alzheimer no solo afecta al paciente, sino también a los cuidadores.

El trastorno depresivo es una consecuencia frecuente en los cuidadores de personas con Alzheimer debido a la alta carga emocional y física que implica la atención constante. La frustración, la soledad y el desgaste suelen aparecer en quienes acompañan día a día a los pacientes.

En diálogo con LV12 Radio Independencia, la doctora Alejandra Mortoro, médica especialista en psiquiatría y docente de la Facultad de Medicina de la UBA, explicó: “Es una patología que también nos sirve para entender no solamente a la demencia por enfermedad de Alzheimer, sino a todo trastorno psiquiátrico, que no solamente el profesional tiene que tratar al paciente con tratamiento farmacológico, sino también que hay toda una red de contención familiar y social. Nosotros hacemos mucho hincapié en cuidar al cuidador, que está justamente expuesto a poder sufrir una comorbilidad psiquiátrica en el transcurso de lo que es el cuidado”.

Embed - Dra Alejandra Mortoro

Mortoro remarcó que “muchas veces las pocas herramientas que se les da a los familiares que no saben cómo manejar la situación y tampoco tienen que saber cómo manejarla”. Esta falta de preparación incrementa la sobrecarga emocional y física en el entorno cercano del paciente.

Respecto a la enfermedad, la especialista detalló que tiene diferentes fases. “Podemos actuar farmacológicamente en las primeras fases en las cuales podemos lograr que no empeoren algunas funciones vitales como la memoria, la orientación y la capacidad que tiene el paciente con enfermedad de Alzheimer de poder realizar tareas cotidianas tan simples como prepararse un desayuno. Esto va a empeorar a medida que avanzan las siguientes etapas hasta llegar a las últimas, en las cuales el paciente pierde totalmente el contacto con la realidad y adquiere una falta de autonomía”.

La médica insistió en la importancia del diagnóstico precoz: “El tema es poder hacer hincapié en el diagnóstico a tiempo, que la familia comience a prestar atención cuando el paciente comience a olvidarse de cuestiones recientes y ver si se trata de un olvido temporal o de algo que se repite en el tiempo”.

En este sentido, diferenció los olvidos comunes de las señales de alerta. “Cualquiera podemos tener un olvido común, pero si esto se va repitiendo hay que prestarle atención, más cuando aparecen olvidos de informaciones recientes: qué comió anoche, dónde fueron a pasear hace una semana. También hay que prestar atención cuando se empiezan a desorientar o no pueden reconocer a la familia”.

image

Por último, Mortoro aconsejó acompañar al paciente con paciencia y rutinas claras: “No hay que enojarse con el paciente, hay que tener mucha paciencia. Nosotros recomendamos establecer rutinas y estimularlo realizando cualquier tipo de actividad nueva, algo muy simple que gradualmente vayamos aumentando en complejidad para que el paciente sienta que puede realizar actividades y que se preserve esa autonomía que con el tiempo la va a perder”.

Dejá tu comentario