El gobierno del ex presidente Mauricio Macri otorgó fondos millonarios para el armado de un hotel boutique a Alejandro Paul Vandenbroele, arrepentido clave para la persecución judicial de Amado Boudou. El Destape accedió a documentos secretos donde queda al descubierto la maniobra y que demuestran la relación promiscua con algunos arrepentidos a través del Ministerio de Justicia durante el gobierno anterior para direccionar causas que interesaban a la mesa judicial macrista.
El 24 de agosto de 2018 Linsalata envió una nota a sus superiores, que consta en la foja 515 del legajo donde pide $1.500.000 para un proyecto laboral para Vandenbroele. Da en el mail una información clave: “Cabe destacar que el día 07 de Agosto pasado fueron condenados a prisión con cumplimiento efectivo por más de 5 años el Ex Vicepresidente de la República Argentina el Sr. Amado Boudou”. Parece que era hora del pago por objetivo cumplido.
La idea de poner un hotel fue del propio Vandenbroele, que le propuso al gobierno de Macri que le aportara los fondos para poder armar ese negocio para mantenerse fuera de la asignación mensual que reciben los testigos protegidos. La inversión inicial que calculó y pidió Vandenbroele fue de $1.944.000. Incluía el contrato de alquiler por un año, la compra de muebles, reformas y refacciones y el desarrollo de la página web y el sistema de reservas de las habitaciones.
De los $300.000 que recibió de anticipo Vandenbroele gastó todo y más. En su primera rendición quedó con un rojo de $77.514. Debe haber recibido otra tanda de $300.000, que rindió a los pocos días, esta vez habiendo gastado solo $73.865.

