“El problema es que se está dando todo en muy poco tiempo. No sabemos si son simplemente amenazas o cosas de chicos, o si pueden ser algo muy serio y muy grave”, advirtió. En ese sentido, también vinculó estos episodios con un posible circuito de circulación de mensajes entre adolescentes, especialmente a través de redes sociales.
El titular del Consudec remarcó la necesidad de reforzar el rol de las familias en el acompañamiento cotidiano. “Les pedimos a los padres el control y la revisión del uso del celular, porque creo que esta es la herramienta que está nucleando todas estas cosas”, sostuvo, y agregó que la prevención debe ser un trabajo conjunto entre escuela, hogar y autoridades.
Por otra parte aseguró que el decreto firmado ayer por el gobernador, Osvaldo Jaldo, plantea claramente que la responsabilidad "es de las instituciones, de las familias, como del Ministerio de Educación".
Por último, Monteros consideró que no es prudente suspender las clases ante este tipo de amenazas y llamó a fortalecer el diálogo con los estudiantes. "Hay que trabajar mancomunadamente y mirar a nuestros jóvenes, porque hoy por hoy están atravesando una etapa muy compleja bombardeados por cosas que permanentemente le vienen de todos lados, no solo de las redes, sino de lo que viven día a día. Acompañarlos, esa es la clave".
“Hay que hablar mucho con los chicos, estar presentes y atentos a las señales. Hoy están atravesando una etapa muy compleja y necesitan acompañamiento”, concluyó.