No transcurre en un parque, pero la vida de Andrea Rincón es un interminable subybaja de emociones. Esta vez volvió a ser noticia porque rompió en un llanto desconsolado... pero de felicidad y alegría.
La actriz fue sorprendida por su novio Mauricio Corrado, quien celebraba su cumpleaños pero decidió darle un regalo a ella al revés de lo que marca la costumbre de que el "homenajeado" es quien festeja. Tranquilo sin hacer mucha alharaca, el hombre la llamó, sacó un anillo de compromiso y le propuso casamiento. Ella no aguantó la emoción y se puso a llorar mal.
No hubo, como en las películas o la novelas que protagoniza ella, escenografías glamorosas ni vestimentas de lujo. Rincón estaba elegante pero sencilla (sacó amarillo, pantalón pinzado negro) y su pretendiente no podía estar más ganador: llevaba una remera de entrenamiento del seleccionado nacional de fútbol.
Había más gente, por supuesto. Familiares y amigos que se habían reunido para celebrar el cumple de Mauricio y que, de alguna manera, fueron sus cómplices. La mayoría sabía que se traía el muchacho, pero ninguno dijo nada. La gran sorprendida con la movida fue ella.
A ANDREA RINCON LE PROPUSIERON CASAMIENTO Y NO PUDO CONTENER EL LLANTO
Rincón no entendía nada. Incluso, tenía una de sus piernas apoyada en una silla y sobre esa pierna fue que Corrado apoyó el estuche rojo con el anillo adentro y le hizo "la pregunta del millón": "¿Te querés casar conmigo?". Sin salir del asombro, emocionada, Rincón se puso a llorar como si fuera una adolescente.
La respuesta de la acrtiz fue sumamante "teatral" y muy fiel a su estilo. Práctcicamente no emitió palabra sino que pasó directamente a los hechos. Como pudo, conmovida todavía por el gesto de su novio, Rincón se incorporó, se paró por delante de él, lo estrechó en un fuerte y profundo abrazo y le dio un tremendo beso que ninguno de los dos olvidará, probablemente, por el resto de sus vidas. Un beso que quiso decir que sí.
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