El inicio del Mundial 2026 vuelve a poner en agenda una problemática que preocupa cada vez más a especialistas y familias: el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes y jóvenes. Desde el área de Adicciones de la Provincia alertaron que los grandes eventos deportivos suelen ser aprovechados por las empresas de apuestas para captar nuevos usuarios y aumentar el nivel de juego.
En este contexto, LV12 dialogó con el doctor Juan Zelaya Conti, responsable de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones de Tucumán, quien explicó que este tipo de competencias internacionales generan un escenario propicio para incrementar las apuestas deportivas. "Las multinacionales del juego aprovechan estos eventos para hacer más promociones y facilitar el ingreso de nuevos apostadores. Se instala la idea de ganar dinero fácil acertando un resultado deportivo", señaló.
El especialista remarcó que la problemática afecta especialmente a los adolescentes, un grupo que ya pasa gran parte de su tiempo frente a las pantallas. "Se estima que seis de cada diez jóvenes han realizado alguna apuesta online. Esto va de la mano con el uso permanente de dispositivos y juegos digitales que muchas veces también incorporan mecanismos de apuestas o recompensas económicas", indicó.
Zelaya Conti explicó que la ludopatía, o consumo problemático en entornos digitales, es una enfermedad que requiere tratamiento. "La persona entra en ciclos de euforia cuando cree que puede ganar y luego atraviesa profundas etapas de ansiedad y depresión. Si no se trata, puede derivar en problemas graves de salud mental e incluso en intentos de suicidio", advirtió.
Respecto a las señales de alerta, recomendó a los padres prestar atención a cambios de conducta, irritabilidad, aislamiento y encierro prolongado frente a las pantallas. "Muchas veces creemos que porque el adolescente está en su habitación está seguro, pero puede estar apostando desde el celular durante horas", explicó.
Además, sostuvo que el acompañamiento familiar resulta clave para detectar a tiempo estas situaciones. "Los padres deben involucrarse, preguntar cómo se sienten sus hijos, si tienen algún problema, si perdieron dinero o si necesitan ayuda. No hay que juzgar ni expulsar a la persona del entorno familiar, sino acompañarla y buscar asistencia profesional", expresó.
Por último, destacó la importancia de consultar con psicólogos, psiquiatras o grupos de ayuda cuando se detectan conductas problemáticas vinculadas al juego. "Nadie sale solo de una adicción. La intervención temprana y el apoyo adecuado son fundamentales para evitar consecuencias mayores", concluyó.

