Un trabajo de la Fundación Mediterránea - IERAL, revela que el nuestro es el cuarto país más exigente del mundo en materia de cuarentena y que está entre los que menos contagios y muertes registraron por coronavirus.
Un extenso trabajo de investigación de la Fundación Mediterránea - IERAL, realizado por sus propios investigadores y con datos internacionales, revela que la Argentina es el cuarto país en materia de restricciones a la circulación de las personas para combatir la pandemia del COVID -19 y que se ubica entre los cinco con menos muertes y contagios.
Respecto a la magnitud de las restricciones, la Fundación Mediterránea cita la Universidad de Oxford que elabora el “Government Response Stringency Index”, con el que mide el nivel de rigurosidad de las políticas de aislamiento social que aplican los diferentes gobiernos. Al comparar una serie de países de todo el mundo, se observa que en su mayoría las medidas más drásticas las aplicaron a mediados de marzo, con la salvedad de China, donde la epidemia se inició con mayor antelación. En la actualidad, se observa que en casi todas las naciones las restricciones menguaron, pero aún continúan altas y bastante lejos de los niveles pre-pandemia. Si se calcula el promedio del indicador desde inicios de enero, de forma tal de medir la rigurosidad total de las medidas de aislamiento aplicadas, tanto en su extensión en el tiempo como el nivel de restricción alcanzado, se tiene que Argentina es el cuarto país con la cuarentena más estricta hasta el momento, solo superada por China, Italia y Perú. Pero el informe señala que "la Argentina ahora agravará las restricciones, de modo que posiblemente escale algún/os lugares en el índice".
Mayores testeos
En el estudio se justifica la decisión de retroceder a las fases iniciales de aislamiento social en AMBA, señalando que "resulta inevitable, ante el fuerte aumento en los casos de COVID-19 ocurrido en los últimos días. Pero -agrega- resulta de imperiosa necesidad que esta vez se terminen de desarrollar los instrumentos que se requieren, para posteriormente alcanzar una solución que no ponga en riesgo la salud de la población, pero minimizando también los efectos sobre la economía".
En el informe se advierte que "para alcanzar la fase denominada 'nueva normalidad', con más del 75% de la población en movimiento, se requiere, entre otros, la realización de testeos masivos y el rastreo rápido y efectivo de casos sospechosos". E indica que "al comparar al respecto con países vecinos, el número de test y los realizados desde el inicio del brote, así como la cantidad de test por millón de habitantes, se observa que Argentina se ubica entre los países de menor actuación relativa, junto a México y Bolivia".
Beneficios estatales a 9 millones de argentinos
El trabajo de la Fundación, destaca que "en el marco de la emergencia sanitaria se tomaron una serie de medidas destinadas a cuidar el ingreso de las familias, la producción y el empleo" Y enumera que el paquete de medidas económicas de Argentina incluyó subsidios y préstamos, a individuos y a empresas, tales como "los bonos y suplementos otorgados a sectores vulnerables, los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo (AUH/ AUE) que alcanzaron a 4,2 millones de beneficiarios, a 4 millones de jubilados y pensionados que cobraron un bono y a los trabajadores del sector salud y seguridad (que recibieron bonos por 5.000 pesos) Por otra parte -indica el trabajo- se creó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Por ùltimo se destaca que, "si bien el Gobierno había estimado que los beneficiarios serían 3,6 millones, finalmente fue otorgado a 9 millones" de argentinos.
Entre los subsidios a empresas -explica IERAL- "se resaltan los beneficios otorgados a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y a la Producción (ATP) que incluye la asignación compensatoria al salario, donde el Estado se hace cargo del pago del 50% del salario de los trabajadores de empresas que vieron afectadas sus ventas por la pandemia. El monto máximo a pagar por empleado es de $33.750, equivalente a dos Salarios Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) y un mínimo de uno ($16.875). Esta medida de asistencia -añade- también contempla la exención temporal de contribuciones a la seguridad social para empresas afectadas, ampliando del plazo de pago y se reduce hasta el 95% el pago de las contribuciones patronales".
En lo que refiere a los préstamos a individuos, "la batería de medidas incluyó créditos a tasa cero de hasta $150.000 para monotributistas y autónomos, pudiendo aplicar los independientes de todas las categorías (de la A a la K). Se depositó como saldo en la tarjeta de crédito del beneficiario en tres cuotas iguales y consecutivas, a devolver en 12 cuotas, con 6 meses de gracia. Unas 140.000 personas tramitaron este crédito".
"Las líneas de préstamos a empresas contaron con créditos para el pago de sueldos a tasa fija del 24%. Destinado a PyMEs, con un periodo de gracia de tres meses, y créditos de BICE para MiPyMEs con tasa del 19% fija anual".
Por otra parte -informa-, "se prorrogó hasta el 30 de junio, inclusive, el plazo para la adhesión a la moratoria para MiPyMEs, monotributistas, autónomos, cooperativas y clubes de barrio que tengan deudas impositivas, aduaneras y/o de la seguridad social".

