Los de nuestro país salieron enfocados en el cuarto inicial, tomando ventajas con algunos pasajes colectivos muy interesantes donde lograron atacar en las cercanías del aro. Del otro costado, le costó la defensa; tanto en el uno contra uno como cuando se intentó plantear una zona. A pesar de la irregularidad, sacaron ocho puntos de ventaja, un número que parecía cargar con una maldición. A cada oportunidad que Argentina alcanzó esa cifra, llegó una respuesta del conjunto local que volvía a igualar las acciones.
La baja efectividad desde el perímetro (3/15 en la primera mitad), sumado a la irregularidad defensiva en la pintura le costó muy caro a los nuestros, que en un abrir y cerrar de ojos se vieron abajo por ocho puntos atravesando la mitad del segundo cuarto. De a poco empezaron a encontrar caminos hacia el aro que le permitieron recortar la brecha a tres puntos al cierre de la primera mitad (44-41).
A la vuelta de los vestuarios la Selección Argentina mejoró la efectividad en el rectángulo de juego. La rotación de balón y la descarga al lado débil le permitió encontrar buenos lanzamientos a pie firme que terminaron abrazando las redes. Con un fenomenal 4/6 desde el perímetro, obligó a los uruguayos a abrir la defensa cerca del aro, lo que fue aprovechado por Bolmaro y Deck para castigar con puntos en la zona pintada. Los últimos diez minutos mantuvieron la intensidad para que la diferencia jugara a su favor.
Las figuras:
Tres jugadores terminaron anotando en doble dígito en la Selección Argentina. Leandro Bolmaro, en su vuelta al equipo nacional, fue el máximo goleador con 22 puntos y un espectacular 8/11 en tiros de campo. Con 19 lo escoltó Gabriel Deck, que también aportó 7 rebotes. Por último Facundo Campazzo completó el tridente ofensivo más importante con 18 unidades.
FUENTE: TyC Sports