Sin embargo, la irrupción de la variante Delta en el escenario mundial modificó las cosas y muchos países se vieron en la obligación de cambiar la estrategia.
“Al principio asociábamos la inmunidad de rebaño con un 60% de la población vacunada. Eso pasaba con la variante original, de Wuhan. Ahora, con las nuevas mutaciones, nos enfrentamos a una mayor carga viral e infectividad”, afirmó a Clarín Arnaldo Casiró, jefe del servicio de Infectología del hospital Álvarez.
Para llegar a la inmunidad de rebaño en Argentina y ante la falta de vacunas, el gobierno argentino decidió diferir la segunda dosis. Pero para Casiró, la clave hoy en día sería tener vacunada con ambos componentes al 80% de la población.
“Eso lo digo en este momento, con las variantes que conocemos. La situación es muy dinámica y puede modificarse. La tercera dosis, sobre la que ya trabajan algunos desarrolladores como Pfizer y Moderna, puede que se tenga que dar como booster para aumentar el nivel de anticuerpos que podría ir cayendo, o para enfrentar más mutaciones”, destacó el especialista.
Casiró afirma que el atraso de la llegada de la segunda dosis de Sputnik V es uno de las principales impedimentos para llegar a la inmunidad de rebaño. Incluso millones de personas superaron el plazo recomendado para la segunda aplicación: 90 días como máximo.
Otro de los escollos a sortear es la vacunación en menores de edad. “Incluso con la recomendación de la Agencia Europea de Medicamentos para el uso de emergencia de Moderna en adolescentes, aún deberíamos recibir muchas más vacunas para cubrir ese segmento”, sostuvo Casiró, que no arriesgó una fecha tentativa para llegar a la inmunidad de rebaño, pero estima que será en 2022.
Aunque en el último mes arribaron más vacunas a la Argentina y el país superó las 40 millones de dosis, el porcentaje de vacunados con ambos componentes sigue siendo muy bajo.
Según el Monitor Público de Vacunación, Argentina lleva distribuidas a este domingo 35.510.374 vacunas, de las cuales ya se aplicaron 29.723.228. La gran mayoría se utilizaron como primeras dosis. Del total, sólo 6.008.542 personas completaron el esquema, lo que equivale a poco más del 16%.
En el resto del mundo
Israel, uno de los países más avanzados respecto a la vacunación, tiene el 58% de su población inmunizada con ambas dosis. En el Reino Unido, esta cifra es del 55%, según información de la Universidad de Medicina Johns Hopkins.
En España, el porcentaje es del 53%; Canadá, 54%; Estados Unidos, 49% e Italia, 47%. Malta es otro de los países avanzados, con el 72%, Islandia posee el 70% de la población vacunada y Emiratos Árabes el 69%.
África es el continente con peores índices: en Mozambique, menos del 1% de la población está inmunizada. Sudáfrica posee niveles en torno al 3%. Marruecos arroja las mejores cifras, con el 26%.
En América hispana, Chile tiene al 62% de su población con ambas dosis y Uruguay el 61%. México y Brasil están apenas por encima de Argentina, con el 17% de vacunados. Venezuela y Paraguay poseen el peor desempeño, con 3,8% y 2% respectivamente.

