Ese mismo lunes, pero a la mañana, estarían llegando desde Albuquerque, Estados Unidos, 900.000 dosis de Oxford/AstraZeneca, cuya sustancia activa fue producida en la Argentina. Durante la semana próxima, finalmente estarán en Ezeiza otras 800.000 dosis que vienen de México, también con la parte activa fabricada en Garín.
La llegada del segundo componente de la Sputnik V es una de la más esperadas, puesto que, salvo una pequeña partida de 80.000 mil dosis, prácticamente estaban agotadas desde hace tiempo. La ministra Carla Vizzotti y la asesora presidencial Cecilia Nicolini, que son las que mantienen las negociaciones con Rusia desde el principio, aseguraron que en el vuelo del domingo vienen 400.000 dosis de este componente, más otras 100 mil del primero. Esto permitirá completar la vacunación de quienes recibieron la dosis 1 en marzo, es decir que van a estar en los aproximadamente tres meses previstos.
La estrategia de Argentina, como la de Canadá y el Reino Unido, fue la de priorizar la vacunación con la dosis 1 porque permite darle una primera inmunización a personas que no están protegidas, mientras que la aplicación de la dosis 2 refuerza lo ya protegido, por lo que se busca extender la distancia entre una y otra a cerca de tres meses. En este caso, la vacuna rusa presenta una desventaja, pues las dosis son diferentes y no pueden sustituirse una por otra.
En cuanto a las 900.000 dosis que llegarán de Albuquerque, vale recordar que debido a problemas de terminación en México, AstraZeneca derivó parte de la producción a Estados Unidos. En esa planta del laboratorio británico hay todavía otros 20 millones de dosis terminándose, todas con sustancia activa fabricadas en Argentina.
Durante la semana próxima también está previsto la llegada de 800.000 dosis de Oxford/AstraZeneca desde México, que ya fue anunciado por el presidente azteca, Andrés Manuel López Obrador y el argentino, Alberto Fernández, pero que se vino demorando por controles de calidad de ambos países. De esas dosis que llegarán, unas 400.000 les correspondían a la Argentina y otras 400.000 le pertenecían a México, pero ante la demora en la fabricación el país del norte decidió ceder ese cargamento a nuestro país.
A mediados de junio, si todo sale bien, está previsto un nuevo vuelo a China para buscar dos millones de dosis de Sinopharm. Se espera también que por esa época vengan más vacunas de Albuquerque y de México.
Entre finales de junio y principios de julio podrían llegar las dosis cedidas por Estados Unidos, que, en principio, serían unas 800.000 las que le tocarían a nuestro país (son 6 millones para repartir en 12 países). Y también vendrían una o dos partidas por el programa Covax de la Organización Mundial de la Salud.
Las expectativas del gobierno son que para julio se hayan aplicado unas 30 millones de dosis. A la fecha, se han colocado unas 13.374.067 vacunas y algo más de 10 millones de argentinos ya se encuentran inmunizados con al menos una dosis. El primer objetivo, el de vacunar a la población de riesgo (14,5 millones), está próximo a cumplirse si se mantiene el ritmo actual de vacunación (300 mil por día). Todavía quedan poco menos de 4 millones de vacunas distribuidas en los 24 distritos y aún restan repartir las más de 800 mil Sputnik V que llegaron ayer. A este ritmo, a mediados de junio, todo ellos estarían inoculados y protegidos.

