“El escenario que está planteando el Gobierno Nacional para el próximo año está plasmado en el presupuesto. Han previsto algunos números para la economía nacional como una previsión del crecimiento del orden del 5% aproximadamente”, empezó comentando Correa Deza.
Hay que recordar que, el país, va a crecer producto de una suerte de rebote de este año que fue malo en términos económicos. Argentina está dando signos de recuperación pero todavía no a niveles pre-pandemia.
“El escenario hacia adelante, Argentina va a tratar de recuperarse a niveles de 2016-2017”.
En el mercado de trabajo de la última estimación que hizo el INDEC, se han visto algunos signos de recuperación. El desempleo se redujo casi 2 puntos con relación al segundo trimestre pero, aun falta. Las actividades económicas están volviendo a funcionar y por eso, se recuperaron los empleos.
“Hay una mejora pero quienes más han recuperado el empleo son los que trabajan por cuenta propia o en el sector informal. Lo que se está recuperando es empleo precarizado”, desatacó la economista.
En materia de inflación, Florencia Correa Deza manifestó que, se termina con unos 35 puntos y, del mes de diciembre, ya se está hablando que se acerca a los 4 porcentuales. Esto significa 20 puntos menos de los que se terminó el año pasado pero, hay que tener en cuenta lo atípico del año.
Otro punto importante será la producción para el comercio internacional donde está el problema con la provisión de dólares. Los últimos números del INDEC no son alentadores, las exportaciones no están reaccionando de la manera en que se esperaba.
“Es un escenario incierto, hay una preocupación porque si las exportaciones no reaccionan ni dan los resultados en términos de dólares, se complica el frente cambiario e inflacionario. La incertidumbre que genera lo que pasara en el 2021 es lo que va a frenar uno de los principales motores de la economía mundial que es la inversión que genera producción y trabajo”, explicó Correa Deza.
Para finalizar, la economista dijo que, en un escenario de este tenor, serán los Estados nacionales quienes se pongan a la cabeza del proceso de recuperación porque son los que pueden llevar adelante una inversión pública que empiece a fraccionar la economía.

