En la Argentina, la búsqueda de personas desaparecidas y la identificación de cadáveres sin identidad son dos universos que corren por vías separadas. A eso se suma que cada jurisdicción tiene sus propias formas y la comunicación entre los actores que intervienen, judiciales, civiles y fuerzas, es casi nula, tanto a nivel provincial como nacional.
"Hay que lograr que la denuncia que hace un familiar tenga un mismo tipo de formulario, que cuando se levante algún cadáver se sigan los mismos procedimientos. Hay que consolidar los procesos"."Argentina tiene 24 provincias, cada una es autónoma, y cada una tiene su sistema específico. Si aparece un cadáver en Tucumán y una persona desaparece en Jujuy no hay formas de cruzar datos porque hay una carencia enorme. Estamos planteando una reunión a nivel federal con los ministerios de Seguridad y Justicia y el Ministerio Público Fiscal para aunar criterios, trabajar de la misma manera y resolver un problema que cada vez va aumentando más", explicó el director ejecutivo y miembro fundador del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
Para finalizar, aclaró: "El Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), en el ámbito del Ministerio de Seguridad, es un buen intento de una gran base de datos, pero es insuficiente. Lo primero que hay que hacer es sentar a la gente con capacidad política de decisión y ponerse de acuerdo para que haya procedimientos específicos, que todo el mundo colecte de la misma manera y que las denuncias de cada familiar sean consolidadas en una base de datos única".

