El titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Martín Hinojosa, pasó por LV12 Radio Independencia para hablar de la falta de botellas en la industria vitivinícola.
"Esto es un problema a nivel mundial, la falta de vidrio. Durante Pandemia, aumentaron los consumos fuertemente de alimentos y bebidas sobre todo, y como la mayoría de las fábricas industriales a nivel mundial no trabajaron al 100%, los stock de vidrio se fueron consumiendo. La reposición de stock en este tipo de Industrias es lenta. Y eso empezó a hacer que escaseara el vidrio, de hecho muchas bodegas de argentina -sobre todo las bodegas chicas- tenían muchos problemas a la hora de que le vendan botellas de vidrio. Incluso, no dependía ni del pago ni del precio, no había disponibilidad. Las dos empresas más grandes que tiene la Argentina no daban a vasto con sus propios clientes, por lo cual, tomar nuevos clientes, se hacía difícil", dijo Martín Hinojosa.
Agregado a esto, una de estas grandes empresas sufrió un incendio, hace dos semanas, y eso agravó la situación. "A partir de ahí, surgieron algunas alternativas, pero la realidad y la solución es que esta empresa que sufrió el siniestro rápidamente pueda ponerse en funcionamiento. Esto solucionaría la situación. Además, la otra empresa podría poner en funcionamiento otro horno, agrandando la producción para cubrir la gran demanda, también ayudaría mucho a solucionar esta problemática. El impacto no sería tan grave, pero si se sentiría", explicó el experto en la industria acerca del siniestro.
Aproximadamente, en lo que va de Enero a Agosto, se consumieron cerca de 500 millones de botellas. "Esto no es exacto, porque hay distintos tamaños de botellas", aclaró Hinojosa.
"Desde hace 2 años, el consumo de vidrio no ha parado de crecer. Por eso esta empresa ha hecho una inversión muy fuerte", detalló. "De cada 4 botellas que se venden, 3 se venden en Argentina, y 1 se exporta. Hay pocas industrias vitivinicolas con un mercado interno muy interesante. En Chile pasa exactamente lo contrario".
"Veníamos de una caída de consumo fuerte en el 2018. A partir de mediados de 2019 empezó a repuntar llegando a 2020 con el mayor consumo de los últimos 10 años de 21 litros per cápita", explicó.
"Se planteó que bajando los impuestos de importación se acababa la crisis. Eso es una falacia, a nadie le sobra botellas para traer a Argentina. Incluso si eso se contempla, son 60 a 90 días para traer las botellas. Se pierden las ventas. No hay vidrio en el mundo", indicó Hinojosa.
¿Soluciones? "Hay que acercar recursos a esta empresa para que trabaje de la mejor manera para crear demanda. El siniestro se produjo hace 10 días. Los despachos de Septiembre ya están envasados. Desde Octubre se va a poder ver el impacto del siniestro", concluyó.

