La secretaria adjunta de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), Nora Yenad, pasó por LV12 y realizó un balance del paro docente convocado por CTERA y aseguró que la medida de fuerza registró un alto nivel de adhesión en Tucumán.
"Realmente ha sido muy positiva. El paro fue de un alto acatamiento y ese era el propósito: que el Gobierno nacional tome conciencia de la necesidad de luchar contra el desfinanciamiento de la educación", expresó la dirigente gremial.
En relación con la ley que declara a la educación como servicio esencial, Yenad sostuvo que no alcanza a los docentes de la administración pública provincial. En ese sentido, explicó que la normativa establece que sus disposiciones no son aplicables a los empleados públicos nacionales, provinciales y municipales y remarcó que cada provincia conserva la autonomía para definir su política educativa.
Además, citó los criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al señalar que la educación no está considerada un servicio esencial, ya que la interrupción de la actividad no pone en riesgo de manera inmediata la vida, la salud o la seguridad de la población. Según afirmó, la declaración de esencialidad busca "debilitar a los sindicatos y limitar el derecho de huelga".
Respecto de los reclamos, la dirigente recordó que el paro tuvo alcance nacional y que uno de los principales objetivos es recuperar la paritaria nacional docente, ámbito donde se fijaba un salario mínimo de referencia para todas las provincias. También insistió en la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de los recursos destinados a conectividad.
Finalmente, Yenad indicó que un docente que recién se inicia en Tucumán percibe actualmente alrededor de 1.020.000 pesos, aunque consideró que ese ingreso resulta insuficiente frente al costo de vida. En ese marco, sostuvo que el salario debe permitir cubrir todas las necesidades básicas de un trabajador y su familia, tal como establece la legislación laboral.

