En diálogo con TyC Sports, el ex-futbolista relató con lujo de detalles lo sucedido en el predio del elenco tucumano. “Nosotros (él junto a su hermano, ambos expulsados) estábamos en la tribuna dirigiendo el final con dos hombres menos. Nos hacen el primer gol y en una contra hacen el segundo. Hay algunas cargadas y un padre nos grita el gol. Luego, cuando nos vamos para el vestuario, le tiran un sillazo a nuestro médico, golpean a un jugador nuestro y nosotros reaccionamos y nos defendimos. Así empezó el tumulto”, reveló.
Más adelante, lamentó lo acontecido y apuntó directamente contra el desempeño de Valentín Ibáñez Mesa, el juez principal del encuentro: “Lamentablemente terminó de una manera escandalosa. No me gusta como terminó, no es una buena imagen. El gran culpable de todo es, primero y principal, el referí. No solo no está capacitado y cobró mal, sino que ha errado con animosidad de perjudicar a Talleres. Uno ya no sabe qué pensar”. Y añadió: “Los árbitros nuevos no vienen mejor, es difícil a lo que nos enfrentamos”.
En ese mismo sentido, redobló la apuesta y auguró un mal futuro en lo que refiere a los arbitrajes. “El árbitro nos perjudicó de una manera escandalosa. Es muy bravo lo que pasó y habla mucho de cómo están aquellos que tienen proyección para la Primera División. Ya como jugador había manifestado muchas cosas que, después, el tiempo me terminó dando la razón: con escándalos que se dan en finales y con referís en particular. Hoy esto no mejora”, lanzó.
En tanto, aclaró que “no había seguridad” y aseguró que “el doctor no sale en las imágenes porque quedó en el piso y le estaban pegando entre tres o cuatro personas”. Al mismo tiempo, advirtió sobre la veracidad de los hechos: “Que no quieran cambiar la versión. Nosotros nos defendemos en consecuencia del ataque de los padres e hinchas. Hago este descargo para que quede todo claro, que no se quiera mentir”.
En último punto, Acosta exhibió los motivos que movilizaron a Ibáñez Mesa a mostrarle la tarjeta roja tanto a él como a su hermano Rodrigo en pleno entretiempo. “El árbitro fue el que, en primer lugar, calentó un poco la situación y nosotros habíamos sido expulsados por decirle nada. Yo cuando voy a decirle ‘dejate de joder, ¿cómo lo vas a hechar a Rodrigo?’, lo hice sin insultos, sí en un tono caliente, pero no hubo insultos. Es mentira si dicen lo contrario”, sentenció.