Ramírez explicó que desde el gremio plantearon al Ejecutivo que los índices de inflación “no reflejan la realidad cotidiana de los trabajadores”, teniendo en cuenta el costo de los servicios, la educación y otros gastos básicos. “No estamos conformes. Es una de las negociaciones más pobres que hicimos”, afirmó.
Sin embargo, señaló que la firma del acuerdo respondió a la necesidad de avanzar en otros puntos importantes para el sector. Entre ellos mencionó mejoras en la carrera sanitaria, estabilidad laboral para trabajadores y el reconocimiento de condiciones específicas de la actividad.
En ese sentido, detalló que alrededor de 3.000 trabajadores que se encuentran a 12 años de jubilarse comenzarán a cobrar el 100% del adicional de carrera sanitaria, lo que representa aproximadamente unos 200.000 pesos extra en el salario. Además, el resto del personal percibirá un incremento de ocho puntos en ese concepto, aunque aún quedará pendiente una deuda del 40%.
El dirigente también destacó que en la negociación se garantizó la continuidad laboral de unos 800 trabajadores que se encontraban en situación inestable. Según explicó, el compromiso es avanzar progresivamente en su incorporación a planta transitoria.
Por último, Ramírez aclaró que, tras el acuerdo alcanzado, ningún trabajador del sector sanitario en Tucumán cobrará menos de 1.150.000 pesos de bolsillo, un piso salarial superior al acordado en otros sectores estatales. Asimismo, adelantó que las partes volverán a reunirse dentro de tres meses para revisar la evolución salarial en función de la inflación.