Una vez más, el aumento dispuesto en la paritaria de los trabajadores estatales dividió a los sindicatos del sector público. En la reunión convocada este martes por el Gobierno, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) aceptó la propuesta oficial de un incremento de 6,8%, más un bono de $80 mil, para el período septiembre-diciembre, pero la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazó la oferta y anunció inminentes medidas de fuerza por considerarla insuficiente.
En la audiencia entre las partes, realizada en la Dirección de Análisis de las Relaciones Laborales del Sector Público, en 25 de Mayo 633 de Capital, se anunciaron las mejoras para los empleados de la administración pública nacional que consisten en aumentos de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre, además de una suma fija de $80.000 no remunerativa por única vez para el último mes del año.
En las redes sociales, UPCN, que lidera Andrés Rodríguez, informó sobre el acuerdo alcanzado con el Gobierno y destacó que el incremento acumulado para el período junio-diciembre 2026 asciende al 14,08%.
Sin embargo, ATE, de impronta ultraopositora, que dirige Rodolfo Aguiar, rechazó el aumento y anunció que convocará en las próximas horas a un plenario federal de delegados para definir nuevas medidas de fuerza ante lo que considera otro recorte del salario estatal.
Según ATE, desde la asunción de Javier Milei la pérdida del poder adquisitivo en la administración pública nacional, bajo el convenio colectivo de trabajo 214/06, supera el 44%. El sindicato remarcó que “las paritarias a la baja fueron rechazadas de manera sistemática por esa organización y aceptadas por UPCN”.
“Milei está más cerca de lograr la paritaria cero que la inflación cero. Con la ayuda de UPCN, el Presidente cumple lo que dijo y sigue recortando los salarios en el sector público; después de la firma, deben estar festejando juntos”, afirmó Aguiar.
El sindicalista señaló que la negociación es “inaceptable” porque vuelve a combinar aumentos por debajo de la inflación con bonos por única vez en diciembre: “No alcanza ni siquiera para llenar un tanque de nafta -dijo-. Y si lo imaginamos a fin de año, no va a alcanzar ni para un alfajor. No queda ninguna duda, después de esta paritaria los estatales estamos mucho peor que antes”.
Aguiar anticipó que el plenario federal de delegados, que reunirá la semana próxima, evaluará un plan de acción para aumentar la presión sobre la administración libertaria. “Tenemos que definir nuevas medidas de fuerza y lograr que el Gobierno se siga debilitando. O se terminan de debilitar ellos o nosotros desaparecemos. No hay término medio”, puntualizó.
En un comunicado difundido por ATE Nacional, se vincula la discusión paritaria con un deterioro más amplio de las condiciones de vida de los trabajadores estatales. Una encuesta realizada por el gremio en organismos y ministerios de todas las provincias indicó que el 87% de los empleados consultados tiene deudas vigentes, y que, dentro de ese grupo, el 73% mantiene compromisos con varias entidades al mismo tiempo.
Sobre el destino de esos endeudamientos, ATE señaló que el 40% los usa para urgencias médicas, gastos de educación o pago de alquiler y expensas. Otro 37% los destina a cancelar otras deudas o a cubrir comida y ropa.
Por su parte, la secretaria adjunta del sindicato, Mercedes Cabezas, dijo: “Seguimos insistiendo en que el ofrecimiento del Gobierno es miserable y por eso rechazamos la oferta. No representa ningún aumento significativo en los salarios de las y los trabajadores, que encima hoy están endeudados para poder comer. Están sobreviviendo, y lo que queremos es que puedan vivir de manera digna”.
En la audiencia oficial, ATE exigió una suma fija de $400.000 para establecer un nuevo piso salarial y la apertura de los convenios colectivos de trabajo, en especial los del personal civil y docente de las Fuerzas Armadas, la obra social IOSFA, el SINEP y los profesionales de la salud, pero el planteo fue desestimado por los funcionarios gubernamentales.

