"1000 NIÑXS- 1000 AUTITOS- 1000 OBRAS", es un proyecto artístico, político y colectivo que consiste en la fabricación de 1000 autitos de madera para regalar a niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Tiene la particularidad de que se tratan, a través de la intervención de artistas de diferentes disciplinas, de 1000 autitos diferentes, únicos e irrepetible, como cada niño y niña lo es.
En este contexto LV12 se contactó con el ideólogo de este proyecto, el arquitecto, restaurador y artista, Fernando Cosentino, para conocer en detalle esta noble iniciativa.
El origen
"Esto surge como idea a fines del 2018 y comienza a llevarse a cabo en 2019. El origen de todo es una experiencia que me ocurrió en 2016, cuando me invitan a un taller de reciclaje en el barrio Los Vázquez, yo le atribuyo ese origen por que ahí tuve la posibilidad de ver el abandono y la precariedad del estado. En una de las reuniones que tuvimos por zoom con un equipo de trabajo que trabaja en ese barrio, había una niña a un costado jugando con una botella cortada y levantaba arena y la volvía a tirar y eso me causo mucha tristeza por que ella estaba tratando de jugar pero lógicamente no tenia los medios para hacerlo", comentó.
"Por suerte pegó bastante al principio y se sumaron muy rápido, algunos continúan en el proceso, unos tácitamente se bajaron, pero al día de hoy hay mucha gente que quiere sumarse y participar de alguna manera. Somos casi 400 personas que de alguna manera hemos participado no solamente pintando o interviniendo autitos si no formando parte de los encuentros colectivos que hacíamos en espacios culturales", agregó Cosentino.
Estamos a solo 120 de la recta final
Él ya logró reunir 880 autitos de madera pintados a mano. Cada pieza de juguete lleva estampada una pequeña obra de arte única que, una vez finalizado el proyecto, llegará a las manos de niñas y niños tucumanos.
"Me pareció que no iba a tener ningún valor hacer una cantidad muy superior a 1000 si eran todos autitos iguales, era algo que no tenia ningún valor agregado. La manera de hacerlo particular y de rescatar la particularidad de cada niño era que fueran 1000 autitos diferentes y la manera que se me ocurrió en ese momento fue acercárselo a artistas de diferentes disciplinas para que cada uno volcara su impronta", relató.
Antes de concluir, confesó: "He fantaseado con la idea de entregar los autitos en el barrio Los Vázquez, pero yo tengo el temor de que 1000 autitos de juguetes sean poco para la cantidad e niños que hay en situación de vulnerabilidad, no tengo datos precios, prefiero entregarlos en algún comedor donde trabajan con cantidades exactas" .

