En el año 2007 los estudiantes de la carrera de Historia de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fueron pioneros en una propuesta novedosa, la creación de un Banco de Apuntes. Esta iniciativa surgió de la necesidad de un grupo de estudiantes que tenían la intención de ayudar a los chicos que no podrían cubrir los gastos que exige la vida universitaria y con la ilusión de reducir la deserción estudiantil.
Con el tiempo, el proyecto se fue ampliando, los estudiantes compraron impresoras y lograron “institucionalizarse”, es decir, se convirtieron en una entidad con un espacio físico asignado en la Facultad.
Por este motivo LV12 Radio Independencia se comunicó con Luciana Frías, ex delegada del Banco de Apuntes de la carrera de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras.
"En 2007, el banco de apuntes nace como una iniciativa estudiantil para combatir la deserción, todos sabemos que a veces cuesta comprar apuntes, entonces, fue una iniciativa de los estudiantes de historia porque no juntar apuntes que los estudiantes ya no ocupan, guardarlos en sus casas y socializarlos en la comunidad estudiantil de la carrera", comentó.
Y continuó: "Entonces, empiezan a ofrecerlos a los alumnos del primer año de la carrera, que es el año en el que más alumnos se van de la carrera y con el tiempo se empieza a pensar en algo más grande y por medio de rifas, campeonatos y otras cosas se logra comprar una impresora y ya no solo se ofrecían cuadernillos y apuntes usados, sino que se ofrecían textos nuevos para ir actualizando la bibliografía de la carrera".
Se implementa el drive, se empiezan a digitalizar apuntes para que sea más abarcativo y el drive es algo que durante la pandemia fue fundamental para que los chicos puedan mantener el cursado virtual.
Los alumnos de Historia de la UNT consiguieron institucionalizar su banco de apuntes. "A partir del 2018 los miembros del Banco de Apuntes hicieron una sentada en la Facultad de Filosófica y Letras y gracias a eso se logra institucionalizar el banco y conseguir un espacio físico, por espacio físico nos referimos a un armario donde poder guardar los apuntes porque hasta el momento los chicos tenían todo en sus casas".
Además, dejó en claro que tienen la intención de replicar el proyecto en otras carreras y otras facultades: "Ahora se está intentando que la carrera de comunicación tenga su propio Banco de Apuntes, es un tema recurrente en las charlas de las asambleas, así que esperemos que se dé porque es una solución muy viable en la situación actual".
En relación al proceso de digitalización del banco, la entrevistada dijo lo siguiente: "Yo deje el Banco de Apuntes el año pasado totalmente actualizado, se agarra los textos, por ahí se los consigue ya digitalizados y se los carga al drive, hay muchos textos que no se los consigue digitalizados, así que hay que tener el cuadernillo en mano y sacarle fotos o pasarlo por un escáner".
"Quizás no son nuestros apuntes, pero el hecho de conseguirlo, contactar con la persona que lo necesita, llevárselo, es una acción solidaria muy grande y requiere de mucho tiempo, pero es una tarea muy gratificante participar de este tipo de espacio", añadió.
"Nunca se llegó a un acuerdo con fotocopiadora para el Banco de Apuntes, pero sería de gran ayuda porque a veces no llegamos a cubrir toda la demanda que tiene el Banco de Apuntes", finalizó.

