Gladys La Bomba Tucumana vivió una de sus peores noches en la pista del Cantando 2020, y es que además de haberse peleado con las vestuaristas antes de salir a escena, discutió con Karina y terminó llorando al borde de la renuncia.
A penas fue presentada, el conductor Ángel De Brito le consultó sobre sus percances con el atuendo: “Tuviste una agarrada con las chicas de vestuario, que no te gustaba la ropa, que no había telas para vos, llanto, grito, de todo”. Y para no entrar en detalles, La Bomba apuntó: “No, mirá que lindo se me ve. Lo que pasa es que el envase es bueno. A este envase le pueden poner cualquier cosa”.
No obstante, ante la insistencia del periodista, Gladys explicó: “Si tengo que ponerme a hablar… Me llevo bien con todos pero siempre hay algunos problemillas. Lo que pasa es que soy una mujer con un cuerpo especial, porque soy real, ya he sido madre, soy grande, tengo mucha lola, cola, curvas, cintura… Es como que por ahí no la pegamos”.
Según reveló la cantante, su mayor molestia estaba en la redecilla que cubría sus brazos, que la apretaban y la hacían sentir incómoda. Y comparándose con las otras participantes, la artista mostró su enojo: “A mi no me dan bola, jamás. Siempre algo sucede, y en vez de hacer lo que tengo que hacer, que es cantar, discuto cuando no quiero discutir. Tuve que llamar a la producción porque no me dan bolilla. Pasan por mi cara vestidos alucinantes bordados en diamantes casi, y a mi me dan una tela que las chicas se tuvieron que poner diez horas a ponerle cositas”.
Al enterarse de que algunos participantes llevaban sus propias telas para que les diseñaran la ropa, La Bomba disparó: “No tengo ningún problema en comprarme la tela, pero me quiero poner lo que a mi me guste, porque soy una mujer de 55 años que a mi nadie me va a venir a imponer qué me pongo y qué no. Yo quiero tapar mis brazos”.
A pesar de que Laurita Fernández se ofreció a “ir a buscar una tijera para cortar” lo que le incomodaba a Gladys, Nacha Guevara intervino duramente pidiendo que por favor no realizaran ese cambio repentino en el vestido: “No hagas eso Laurita, disculpame pero no. La va a hacer ver muy mal. Le va a quedar mal, queda esta parte del brazo afuera, no lo hagas”.
Y en ese entonces, la participante, angustiada, expuso su pensamiento: “Yo me amo, yo me adoro, me encantan mis piernas, mis lolas, mis brazos, mi cola, todo. No tengo problema con eso. Pero estoy bien ajustada, quiero estar cómoda. La próxima me voy a once, porque soy una negra bailantera, y me traigo la ropa adecuada a la bailantera. Estoy muy enojada”.
Apuntando nuevamente a las diferencias entre concursantes, Gladys disparó: “Que el público se fije que lindas vienen vestidas todas las chicas. Me encantaría que después la toquen a esta tela después. Las galas anteriores estuvieron bien por qué yo dije qué ponerme, que me quiero tapar, que no. Hace mucho que canto y hago yo mis ropas, y las telas también las elijo. Hago shows, algo se de esto. Estoy muy dolida”.
EL INTENSO CRUCE ENTRE KARINA Y GLADYS LA BOMBA TUCUMANA
A la hora de dar las devoluciones, los jurados estuvieron de acuerdo de manera unánime que la cantante debía estar cómoda para su presentación pero que podía haber solucionado el conflicto de otra manera.
LA BOMBA AMENAZÓ CON RENUCIAR EN VIVO

