En Argentina existen más de 5000 basurales a cielo abierto, lo que significa, en promedio, más de dos basurales por municipio. La mayoría de ellos son formales, es decir, son el modo oficial en que los gobiernos locales y municipios eliminan su basura.
En este marco, Argentina presentó el Plan de Políticas Ambientales, un paquete de medidas que cuenta con diferentes ejes: el Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, el proyecto de Ley de Educación Ambiental -en conjunto con el Ministerio de Educación-, la implementación del Plan Casa Común y el traspaso del Programa Nacional de Prevención de Incendios y Manejo del Fuego al ministerio de Ambiente.
"La semana pasada el presidente Alberto Fernández, junto al ministro Cabandié, lanzó toda la campaña vinculada con la estrategia de acción del Ministerio de Ambiente de la Nación y uno de los ejes de ese programa es el Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto", consignó Sergio Federovisky, secretario de Control y Monitoreo Ambiental en elMinisterio de Ambiente de la Nación.
En este sentido, señaló que "la argentina cuenta con más de 5 mil basurales a cielo abierto, que es el modo en que formalmente los municipios eliminan los residuos. Frente a eso lo que se puso en marcha fue una fuerte estrategia para que el Estado Nacional se comprometa en esta acción y pueda colaborar en el diseño de las políticas, pero también en la instrumentación junto con los municipios, que en definitiva son la competencia final del tratamiento de los residuos", explicó el funcionario.
Con esta finalidad, se firmaron convenios con municipios y consorcios para la adjudicación y entrega de equipamiento de optimización de la gestión de los residuos sólidos urbanos (RSU), así como también destinados a la adquisición de infraestructura para mejorar las condiciones laborales de los recicladores urbanos.
"Ayer dimos el primer paso con la entrega de maquinarias para el tratamiento de residuos, remoción de basurales, recuperación de materiales, etc, que va a beneficiar a 55 municipios en esta primera etapa", indicó Federovisky.
Agregó que la medida, realizada a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es la primera etapa de un monto de inversión cercano a los $1.700 millones, que alcanzará a 55 municipios de 15 provincias y beneficiará a más de 9 millones de argentinos y se enmarca dentro del Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto.
"Lo que se anunció ayer es una inversión de cerca de 20 millones de dólares, en una primera etapa, para permitir que los municipios cuenten con las herramientas adecuadas para poder trabajar en el tema de tratamiento de residuos", comentó, al tiempo que destacó que "uno de los objetivos en el tratamiento de los residuos es recuperar materiales para que puedan ser utilizados como insumos en alguna actividad productiva y no sean considerados simplemente basura y vayan a un desecho final
Para finalizar, remarcó que "la performance ambiental de Argentina no es la mejor y expresa problemas que en muchos lugares del mundo están en vías de solución o han sido solucionados. La argentina tiene una problemática de residuos más propia del siglo XIX que del siglo XXI y nuestro compromiso como Estado nacional es brindar las herramientas, el diseño de políticas y el compromiso institucional como para poder saltar al siglo XXI en materia de tratamiento de residuos y que los basurales a cielo abierto sean una cuestión del pasado", concluyó.
Qué son los basurales a cielo abierto
Se denomina basurales a cielo abierto a aquellos sitios donde se disponen residuos sólidos de forma indiscriminada, sin control de operación y con escasas medidas de protección ambiental.
A diferencia de otros sitios de disposición y tratamiento de residuos, los basurales a cielo abierto carecen de medidas mínimas de seguridad por lo que puede encontrarse todo tipo de residuos, incluso patogénicos y peligrosos. Tampoco cuentan con la impermeabilidad de los suelos donde se emplazan o la distancia adecuada respecto de las napas freáticas, los cursos de aguas superficiales, los centros urbanos u otras áreas susceptibles de recibir los impactos derivados de estas instalaciones.
Las falencias en el tratamiento de los residuos representan una realidad transversal a todas las ciudades de Argentina, un país donde nueve de cada diez personas habitan en núcleos urbanos. Es por esa razón que, si bien la competencia en el manejo de los residuos corresponde a los municipios, el problema de la gestión en general, y de los basurales a cielo abierto en particular, es por volumen y alcance, una preocupación a nivel nacional y uno de los principales problemas ambientales del país.

